31 agosto 2008

Lucecitas de la Pasión.


Mi pieza está en un segundo piso. Gracias a esto tengo una vista bastante privilegiada de los cerros que limitan Talca al lado oeste.

Cada año se pueblan más estos lugares, con merodeadores cansados de lo citadino, por lo que no es difícil ver en las noches un montón de destellos adornando el lugar. Suben y bajan autos, las casas prenden y apagan sus focos, representados todos con luces de distintos colores que contornean el cerro en torno a ciertos puntos. (Por capricho de misterioso origen me declaro fanática de la luz. Las velas, los faroles, las ampolletas solteras o casadas con alguna lámpara….amo la luz cualquiera sea su forma de generación)

Hace unos años atrás un visionario de prontuario desconocido para mí, decidió construir unas cabañitas para amar en el cerro en cuestión cuyas luminarias se prenden y se apagan a lo largo de toda la noche.

Yo insomne me entretengo a veces contando los autos que suben y se detienen en las instalaciones del motelcito. Algunas noches a determinada hora cuento 0, pero otras a la misma hora cuento 5.

Me alegran las luces intermitentes del motel, por que me doy cuenta que en los momentos en los que yo me desvelo existen más personas en mi misma situación.

26 agosto 2008

Pónganme un scotch!!!


Por la boca muere el pez. No escupas al cielo que... bla bla bla bla.

Ay por Dios. Como resulta ser eso cierto.

Ahí estaba yo. Sentada con mis amiguis en clases.
Se desarrollaba una latera cátedra, pero para regocijo de mi aburrimiento un compañero nuevo tenía que presentar un seminario, situación que en un par de meses me tocaría a mí, pero bueno, el punto es que tenía al frente a un tipo de lo más folclórico. De partida su voz (una mezcla extraña entre Speedy González y Carlos Pinto) No tenía idea de lo que debía hablar y más encima nos advirtió que abandonaría la presentación en un ratito más por que tenía cosas que hacer:
- (léase con voz mezcla entre Speedy y Carlos Pinto) “Bueno…mmm…compañeros y doctores…mmm….yo me voy a tener que retirar en unos pocos momentos por motivos personales…mmm…pero dejaré a mi compañero que continúe con el tema”.
“Dos dedos de frente, pues Speedy, eso no se hace en la U. Patudo al máximo este chiquillo”, pensaba, pero ya comenzaba a divertirme, por que esa voz tan poco atractiva era el máximo deleite para un alma en tedio. Me reí y me burlé todo lo que quedaba de día después de que se explayara dificultosamente. Con mis compañeras hacíamos parodias imitando su “vozarrón”, su patudez y su ignorancia ante la presentación. Todos muertos de la risa, jolgorio a full, tallas y más tallas al pobre Speedy….


Y pasó el tiempo, siempre con las risotadas al hacer remembranzas de tal situación…..Hasta hoy, a un día en que le toca a esta señorita burlona la misma presentación, pero con el bonus de una semana llena de pruebas, trabajos y más presentaciones. No sé nada del tema, igual que Speedy, mi voz dulce no es, igual que Speedy y si tuviera las agallas lo más probable es que abandonaría la presentación por que debo cumplir con otro seminario años luz más importante…. Soy como Speedy……Rewind, por favor!!!! y prometo no volver más a abrir esta bocota tan poco mesurada, lo juro.

02 agosto 2008

No me banco tu amnesia.


Por más que los momentos pasen, los recuerdos son nuestra historia, lo único que realmente está y que de seguro no se esfumará.

Aunque se intenten suprimir o reprimir... El inconsciente no da tregua y ataca de pronto con una u otra evocación de tiempos anteriores que si nos pilla mal parados es bastante probable que un ataque de algo nos dé. Para evitar una paralización, taquicardia, aumento de la temperatura y anda a saber que cosas más, lo mejorcito es armarse un mapa claro de lo que son para nosotros los recuerdos.

Mi versión dice más o menos así: (Advertencia 1-Violadores, Pedófilos, Homicidas, Torturadores y otros no respetadores de los derechos del hombre: he guardado bastante las proporciones en este texto así que pueden partir por autoexcluirse desde ya. 2 - Lectores: Al seguir leyendo entenderán las razones de tal discriminación)

Uno va viviendo, pero a la vez construye. Amamos, confiamos, queremos, nos culturizamos, nos emocionamos, lloramos, traicionamos, mentimos.... Y mientras tanto vamos edificando, en proporción directa a lo vivido. Al final de nuestros días se obtienen conclusiones de magnitudes de la construcción , que análogamente representa la vida; Una gran y enriquecedora vida o una pequeña e inmadura. Por lo tanto si suprimo de mi cabeza un determinado recuerdo, por considerar error esa vez que mentí, quise, ame, confié, me quedo sin ladrillos para poder levantar muros. Ese es el punto que nadie entiende. Muchos pretenden borrar sus recuerdos del pasado, cuando a mi parecer lo mejor es apechugar con ellos, tomarlos, manipularlos y utilizarlos a nuestro favor. Sería de una falacia descomunal hacerme la desentendida con el hecho de querer eliminar varios episodios del pasado, pero ¿no son los errores los que le dan ese no se qué a nuestra novela? Hay que aprender de ellos, luego dejarlos tranquilos, y que le den esos ribetes de conmoción a nuestro andar.

Por más que observo, analizo y pienso no entiendo esa habilidad de desechar, de olvidar tan rápido lo que no es útil para este lugar, y vivir tan preocupados del futuro siendo que este es tan veleidoso y lleno de incertesas, pero a pesar de todo, no creo que la insensibilidad sea tan potente para ser capaz de condicionar nuestros sentidos. No andemos con cosas, si la verdad es que somos susceptibles a cualquier cosa, incluso creo que la lluvia que cae a estas horas en Talca puede transportar a alguna alma divagante quizás a qué lugar.

Por que uno no olvida. Uno dice que lo hace para hacerse el fuerte, pero ¿quién no puede hacerse poseedor de más de una tarde llena de nostalgias y añoranzas?

A mí esos amnésicos de la vida no me convencen.

27 julio 2008

Motor del Sol.-


“En encontrarle sentido se nos va la vida....pero ¿qué es el sentido de la vida?”, pensaba mientras presenciaba como el dentista que nos atiende a mí y a mi hermana se ganaba, con una sola rotación de su muñeca manipulando un instrumento simplón, la plata que obtiene un trabajador promedio en cinco días de pega. “He atendido sin parar ocho horas seguidas”, nos decía, mientras trabajaba de una forma muy poco ortodoxa, apurado por terminar, que pasara el siguiente paciente y virarse rápido.
¿ Estaba cansado? ¿Se preocupaba de su bolsillo? ¿Cuál es el sentido que mueve a mi adorado dentista?

En la búsqueda de respuestas y conversando con un conocido en la plaza, me di cuenta que eso de encontrar un sentido o el motor para poder avanzar en el loco camino es difícil, pero una vez que se halla, nos vamos por un tubo hacia esa paz que se extiende a lo largo de nuestros días. Y hablo de “paz” por que es un estado más permanente y placentero que la “felicidad”, bastante corta, desenfrenada y ciega.

Pero con haber llegado a la anterior conclusión no sacaba nada. Seguía dándome vueltas el tema....ese tema acorralado por la curiosidad en algún rincón de mi cabeza, así que mientras vitrineaba pañuelos en la tienda de ropa usada, le pregunté a la chiquilla que me seguía como si fuera una delincuente cuál era el sentido de su vida:

- ¿Hace cuanto trabajas aquí?, le pregunté, mitad para poder romper el hielo y seguir preguntando, mitad para que me dejara de mirar feo.
- Hace poco, es que quiero juntar platita para mi bebé que viene en camino.
- Ahh!!, sin duda que ese hijo se transformó en el sentido de tu vida.
- Si po!, si yo por él ahora estoy trabajando. Si no, estaría de vaga en la casa de mis papás.

Buen ejemplo, pero ¿existe una teoría?, ¿qué es un sentido de la vida?:
a.- es un hijo
b.- una meta
c.- un ideal a seguir
d.- cualquier razón por la que apreciemos estar vivos.

Yo me quedó con la alternativa D e incluso se me vienen a la mente casos de los que he sido testigo y que apoyan mi opción, como haber hablado una vez con un vecino saxofonista que vivía para la música, anhelando que las horas del día fueran más para dedicarle el tiempo que requiere tan complejo instrumento. La señora de la panadería que amasa y amasa por que quiere ahorrar plata para que en el futuro su hija pueda estudiar en la Universidad. Julián que ordena, marca y traslada libros en la biblioteca para pagarse su carrera. La Pauly, una mágica compañera que estudia y estudia para poder trabajar en Servicio País. Incluso el mismo hecho de tener actividades nos motiva a vivir, como mi mamá que ama el arte, siendo capaz de madrugar diariamente para terminar sus restauraciones, artesanias y pinturas. Mi padre que ama su trabajo. El mismo Flaco Spinetta con su poesía y su música.

Entonces eso del sentido de la vida ya se me concibe una idea más fluida, más accesible y fácil de encontrar.
Vamos a despertarnos a los días, que si nos quedamos dormidos nuestras horas morirán y así también nuestras almas, transformándonos en hombres grises, atrapados por una rutina que es rutina tan sólo por culpa de nuestra precaria capacidad de enfoque.

Ilustración: "Fliying coloring wall", Paloma Valdivia, ilustradora chilena.

05 julio 2008

Añoranza perpetua (Negrito de mi corazón)


“Aún no me lo creo...
Pero si tan sólo hoy en la tarde de vuelta de la U estabas conmigo, acompañándome fiel, como siempre.

No sabes como percibo tu ausencia ahora. Ahora en que tu presencia vale diamantes.

Tan lindo, preciso y sencillo.

No necesitabas nada, quizás un poco más de tolerancia, pero son desperfectos que ahora más que nunca me parecen meras y superficiales pinceladas de detalles.

Pequeñita caja fuente de armas para ir en contra de los hostiles.
Ahora no sé si me la pueda. Me falta ese valor que encontraba en ti.
Si te cambio por otro, negrito de mi corazón, tendré los medios para luchar pero careceré del deseo, por que desde que llegaste a mi vida, impulsaste mis pasos transformando en obra de arte hasta la gráfica del boleto de micro.

Hoy te perdí. Hoy me dejaste y me quedo con un exuberante vacío, dudosa del destino que te alejó de mí. Quizás fue mi culpa y mi descuido eterno lo que te dejó a merced del androide que nos separo.

Ya no estás y no entiendo nada. Jamás volveré a derrumbar los muros ni a crear puentes en esas locas ideas sin unión. Simplemente me transformaré en un alma divagante que en cualquier momento se pasa al lado del enemigo. Y es que mi enteraza estaba forjada por ti y por todos los misiles que me proporcionabas sin extenuarte en momento alguno.

¿Qué podría inventar mi cabeza ahora para poder librarme del mundo? Parece que estoy perdida.
Me quedo sin ti y no puedo ni escribir.”


Ayer, 4 de Julio de 2008, cerca de las 18:00 PM un androide desconocido hurgó descaradamente en mi mochila, extrayendo mi MP3 Player sin nociones de lo importante de esa cajita negrita para mí. Tal vez intervino el destino para evitar una sordera total o un futuro atropello por los constantes vuelos que creaba mi aparatito.
Sólo espero que el Yeti que me hurtó, sepa valorar ese tesoro, y si lo vende ( a precio de huevo, lo más probable) que lo haga a alguien que perciba esa aura que rodea a mi Negrito, cuidándolo y albergando en sus pocos 512 MB puro arte y calidad.

29 junio 2008

Mi pequeño prete.-


Me sorprende lo planificador que resulta ser Mister Destino. Pareciera que todo el día (y toda la noche) anda maquinando cosas para que sólo nos ocurra lo que nos debe ocurrir. Ni más ni menos. Pero ayer me regaló un momento, en el instante preciso en que se me estaba olvidando la esencia real de la bajada en este paradero Tierra.

Repasando en la micro cada uno de los pasos que debía realizar para una prueba que tenía en 30 minutos más mi cabeza estaba funcionando a años luces. Tan concentrada que en ningún momento me di cuenta que un niño de no más de cinco primaveras me miraba, como escondiéndose y riéndose con tal despreocupación que incluso llegué a envidiar.

- ¿De qué tanto te ríes?, le pregunté
- De ti... Tienes cara de enojada.
- ¡Cara de enojada? Te equivocas, iba estudiando en mi mente.
- Jijijijijiji, ¡qué fome!, me dijo tiernamente.
- La verdad que sí. Y tu ¿por qué andas tan contento?

En eso me respondió su mamá, que estaba sentada al lado, diciendo algo acerca de que su hijo siempre andaba alegre, jugando con amigos invisibles, conversando con los vecinos, dibujando y saltando.

- Además es un fresco. Le gustan todas las niñitas. Ahora se ríe tanto contigo por que es un enamorado, así de simple.
- Entonces dígale que me busque en 20 años más.

Ese niño si que sabe vivir, pensé y recordé la infinidad de absurdos cuentos cortos que de pequeña escribí, todos esos dibujos coloreados sin tener presente los márgenes, mis amigos, mis pocos pero preciados juguetes, mis lápices guardados en una cajita de metal, los dulces que escondía bajo el colchón de la cama, los cassettes viejos, mi bici chiquitita con canastito, mis risas eternas...

Me voló la cabeza tanta alegría y relajo, incluso llegué a rogar por ser ese niño, aunque fuera por unos miserables minutos. Y es que su risa inocente sonaba como en una canción de Spinetta... The Childrens of the Bells.

14 junio 2008

Alone Again (Naturally) o Clair?? Esa es la cuestión…



…O “That is the question” como escribiría mi Nóbel personal Nicanor Parra.

Tus dos canciones favoritas. Tan favoritas cada una que no sé con cual de las dos despertarte en tu día. Porque una debe decir presente en esta efemérides por ser en extremo inherentes ambas ya de ti. Lo he pensado harto, se me pasa el tiempo pero nada. Anticipo mi negativa ante un posible mix aceptando que probablemente mi cabeza se debata muchas horas más. Quizás deba buscar episodios atenuantes o agravantes…
Y bien, partamos…
Tiempo atrás recuerdo haber divisado a un señor con una boinita pequeña que se movía de un lado para otro aceleradamente. Parecía tratar de convencer a un caballero acerca de algo, gesticulando y moviendo las manos frenéticamente. Su voz me era familiar. Ese tono estruendoso no podía ser de otra persona más que del monarca de una dinastía muy estentórea. Agudicé la vista y confirmé teorías; eras tú papá, que corrías a chacharear (para variar) con un cliente en tu amado boliche.

- ¡Papi!, menos mal que me encontré contigo.
- ¿Qué te pasó ahora, Sari?
- ¡Tengo pena!, me fue mal hoy….nada me salió bien en la U.
- ¡Ay!, no importa, Sari. ¡¡¡A morir!!!! Lo importante es que aún puedes por ejemplo respirar. Huele el aire, mira el solcito afuera…..ya, arriba el ánimo y mientras pondré esta cancioncita linda que tanto me gusta…. ( comienza a sonar “Clair”)

Parece que la balanza se está cargando, Chico Silva, pero no sé si estás conciente de las infinitas veces en las que me contaste la historia de cuando escuchaste por primera vez “Alone Again”…

- Era chiquitito Sari, y en la televisión, siempre antes de empezar la programación diaria, uno de los tantos temas que rellenaban las horas era este. Y yo estaba feliz.

Siempre has estado feliz. Nunca he visto siquiera atisbos de penumbras en todo lo que te rodea. ¿Qué onda, Señor Agradecido de la Vida? No me respondas, tengo claro que te conformas con lo que tienes y en eso basas tu paz, esa es la onda.

Y tan enamorado que saliste!!!! O te olvidas de la vez en que esperabas a mi mamá con velitas y “Alone Again” de fondo en el comedor??? No te pongas rojo, si tú sabes bien que eres un doblegado por el amor e intentas cantar “Clair” cuando la “Choli-Choli” se enoja con ese espíritu conciliador que sólo el cielo te pudo haber cedido.

Tanto que te gusta Gilbert O’Sullivan y The Beatles y ese viejo italiano que siempre te apago del equipo…Vamos mejor a flojear en la mecedora de tu mujer, viejito lindo y no te olvides del mate y de las bombillas.

P.D: Me inhabilito de elegir, mejor dejo que decidas tú.

25 abril 2008

.: No fue más que una bengala perdida :.


Hace dos años me inventé una historia de aquellas. Me acostaba y me levantaba pensando en ella, alimentando la ilusión de que alguna vez, todos los párrafos se reunirían conformando esa reseña capaz de cambiar el natural curso de las cosas.
Pero no hablo precisamente de una novela…

Me refiero a todas esas veces que evitamos la realidad protegiéndonos con quimeras que a la larga nos hacen más mal que el cable que podría tirarnos hacia la tierra.
Mi mente imagina y da por hecho que situaciones o personas específicas son de una determinada forma, bastante improbable, idealizando e idealizando hasta el colmo, sin medir reparos.
Idealizar ya me resulta inherente, es mi esencia, pero ayer todos los neurotransmisores de néctar que actúan en mis sinapsis provocaron que me trasquilaran el alma.

La situación que con más adornos estaba establecida en mi cabeza se concretó, luego de años, pero resultando una bomba neutrónica que no dejó nada. Caí duro ante el enemigo, me venció fácilmente traspasando con una estaca mi corazón, dándole dos vueltas y retirando su arma.

Por un momento pensé en que lo mejor hubiese sido no materializar nada, pero el sopetón estaría latente de todas formas, aumentando sus proporciones…Si llevaba dos años creyendo en un cuento y sentí la conclusión de este como una pesadilla, en tiempo más pasaría a la historia con algún tipo de demencia.

Y sólo tengo dos opciones:
Primera opción: Cortar los hilos celestiales que manejan mis actos.
Segunda opción: Resguardarme con más sueños aún.

Muy complejo el destino para mí. Puedo soportar la lejanía pero me tensa lo ininteligible, por eso me cuesta tanto no crear mundos propios en donde las leyes de la vida las rija yo... De los aterrizajes fortuitos que te descompesan por incalculables períodos de tiempo mejor ni hablar eso sí.

20 abril 2008

No soy atea

(Nota: Las líneas que está pronto a leer no procuran ser evangelizadoras ni tienen la misión de cristianizar almas. No tienen pretensiones católicas, apostólicas, protestantes, musulmanes, ni nada. Lo que sí ambicionan es algún tipo de amparo para las opciones de la autora que en ocasiones son tan menoscabadas)

Bien. No soy atea.
No soy atea por que creo.
Creo en el sol, en la luna, en lo verde, en el destino y en Dios.
En este último principalmente.
Tengo mis motivos…
Es que no puedo no sentir un milagro cada vez que sobrevivo ante mis intempestuosas cruzadas de calle,
cuando duermo en el bendito colchón que está en ese catre antiguo que mi madre restauró,
cuando me invade la tranquilidad al momento de luchar contra el hermetismo materializado que más intranquilo podría poner a alguien,
cuando sin salir del asombro observo como inexorablemente avanza el tiempo siempre a mi favor,
cuando se renueva mi vida cada vez que hay cúmulos de cenizas impidiendo que los días sean claros como casi siempre lo son,
cuando me percato de toda la poesía que me protege como un ejercito de este planeta de androides…

No me siento imbécil.
Sólo creo que semejantes regalías para esta simple hoja que sigue la dirección del viento únicamente provienen de una Forma Azul que enfoca sus rayos de bondades transformando la materia que me conforma en su película de proyección.

Y mientras redacto estas últimas líneas en mi defensa percibo como el fuego de la chimenea se está consumiendo. Siento escalofríos, por que la temperatura es baja, pero seguramente no volverá a arder por más que implore plegarias al cielo ya que resultarían meros caprichos de una chiquilla bastante antojadiza… Sin embargo está latente en mi corazón la certeza de que de una u otra forma, en el mismísimo momento en que el sol se nuble y la luna estalle, aparecerá un dulce alquimista con un elixir eterno que actuará como el agua que realmente saciará mi sed verdadera.

12 abril 2008

Salvemos colores!


Mientras el vecino de atrás carretea como si algún chamán hubiese pronosticado que mañana se acaba el mundo, encuentro refugio en un par de parlantes, que logran aislarme de la euforia, los gritos y del ritmo de moda. No me queda otra que quedarme despierta (creo que sería bastante difícil dormir con semejante jolgorio, pero al menos me sirve para navegar en las lagunas nocturnas antes de que aparezca el rey sol) Y mi mente encalla en el puerto que está cambiando la forma de avanzar por mi destino.

Cuando inherentemente (ya sea por codicia, ansias de buena fama o reconocimientos) la responsabilidad ante las deudas burócratas domina las acciones se hace difícil dejar de lado los compromisos aquí en la tierra. No podría emitir alguna opinión certera de si es algo bueno o malo, pero de que desgasta no hay dudas. La corrosión se hace inevitable al posponer la vida por la locura de lo que durará sólo un instante.
Si cumplimos ese tipo de compromisos podríamos ser exitosos y acumular triunfos. Lo malo es que estas reservas se salvaguardaran en un lugar que tiene los días contados…El mundo está que explota, bien poco importan los inmensos logros materiales, los depósitos en las cuentas corrientes, los grandes puestos de trabajo, el éxito y la fama.

El año pasado me toco a mí sentir lo damnificado que puede quedar un cuerpo al intentar dar las mismas vueltas que da el mundo. El excesivo estudio, la preocupación académica extrema y las cargas horarias que no aguanta un ser normal me dejaron para una historia digna de Necrópolis. Un desequilibrio preocupante que erosionaba mi mente y mi corazón al no querer como destino el “fracaso ilustrado” (tipo de fracaso relacionado con lo estudios) De a poquito mi corazón se descompensaba.
Siempre me dediqué mucho a estudiar pero el año 2007 me cobró los préstamos con unas grandilocuentes tasas de interés por que sumó preocupación, angustia en extremo (cayendo en la demencia) y responsabilidad magistral.
Este 2008, al recapacitar en todas las cosas y momentos que perdí por lo preocupada, angustiada y responsable, opté por vivir más que por cumplir. Si bien decidirlo no fue fácil, menos fácil ha resultado que mi muro de batalla (con todos los lamentos expiados) realmente me proteja de las emboscadas.
“> Profesor-le dije a mi docente de mesón- ésta obturación (tapadura) no me resultó-y solté una risita de resignación. (Cumplir los asuntos cuadrados con humor se transformó en mi trinchera más poderosa)
>Eso pasa por que te tomas todo a la chacota-me dijo él.
>Pero, profesor, es mi primera obturación, no me voy a poner a llorar- me defendí.
>Si po, claro-ironizó-Si te va mal en la prueba no va a ser culpa mía.”
A partir de ese día me quedó claro que cualquier intento de proteger mis banderas de colores sería una constante lucha contra los ejércitos que reciben órdenes desde el juicio y la razón.

Si nuestras motivaciones fuesen de otra naturaleza sería valorable luchar por cumplir con los compromisos. Pero en este caso, eso no va. Nos preocupa el no recibir coronas de laureles más de lo que podría preocuparnos que se carcoman las emociones que conforman el espíritu, que es lo realmente volará al cielo con las demás almas que si supieron distinguir lo que vale de lo que no vale tanto.

04 abril 2008

Por esa vieja loca que es el amor



Si se nos extravía el amor y los deseos de perdonar, perdemos en definitiva la sustancia de la vida. (De hoy en adelante ni se imaginan como defenderé esa premisa)

Por estos días he vivido un montón de situaciones imposibles de calificar con algún adjetivo. Situaciones que me han tornado a una susceptibilidad increíble de la que logré concluir que andar con odios y rencores a éstas alturas, en el que el mundo no da de convulsionado, egoísta, competitivo y estresado simplemente es insensato. No pienso dejar de lado ese sol que le cuenta historias al cielo, esa luna que le coquetea a la oscuridad por cosas que honestamente ya no van ni vienen.

Yo solía ser la mujer-power, que no perdonaba errores. Si bien al cabo del tiempo dejaba pasar todo, la espinita seguía punzando inconcientemente, impidiendo dejar fluir con verdadera honestidad el torrente de emociones, ya que esas fallas se transformaban en bloqueos absolutos de cualquier forma de espontaneidad. El rencor de cierta forma mecanizaba mis actos.
Seudo perdonaba rapidito, para evitar burocracias, pero las sombras tapaban los giros del cosmos al no existir la verdadera intención.

Pero alguien decidió salvarme. Dios intervino en mi destino de la forma más extraña; haciéndome testigo de las secuelas que puede contraer el que un alma, de un día para otro se eternice en el universo, el desenlace de lo dicotómico; una bella expedición en la purulenta tierra. El final al que todos llegaremos algún día, lo único realmente democrático y al presenciarlo me sentí tan desprotegida, tan a la deriva que algo clickeó en mi cabeza, pero en vez de fatalizar concluí que sería de una esquizofrenia significativa el no preferir que nuestros latidos estén impulsados por esa vieja loca que es el amor que en lo más general de sus implicancias, requetecontra somera, si existe verdaderamente, una de las tantas cosas que se inhibe es el rencor.

Si nos impulsan los rencores y los odios, los únicos que restan puntos de alegría a nuestra exploración somos nosotros.

El tiempo es hoy. Y hoy, gracias a esa alma que se elevó y que ahora es un ángel, me enamoré de la vida. Quiero compensar todas esas caídas. Quiero que las flores que ahora me sonríen les sonrían a todos. Quiero compartir los colores que en estos momentos dibujan y desdibujan mi andar. Quiero que las sonrisas no se despinten de nuestras caras. Quiero que de una buena vez dejemos de contenernos en este sistema que tilda de locura cualquier instante fugaz de dejarse llevar por esto que late tan fuerte, que nos hace sentir tan vivos.

Con el perdón se gana tranquilidad, se evaporan las presiones y hasta el andar resulta más ligero. Se eleva nuestro espíritu a una dimensión gigantescamente pura. Amando trascendemos, dejamos huellas en las personas y en la historia. Así de simple y llano.

01 marzo 2008

Al maestro (sin pretensiones)


Si la poesía no te mata, te deja con distorsioneta. O al menos eso cree mi simple pero hiperkinética cabeza, que no para de darle vueltas a asuntos que mi paz interna ruega para que me dejen tranquila. Los ruegos no logran nada y me sumerjo con ganas en nuevas profundidades de misterio y creación.

Conocí a Luis Alberto Spinetta por Fito Páez. Por esos entonces con el único argentino que me volaba la cabeza era con Fito (con todos sus discos) y se lograba calmar bastante mi ansioso corazón. Era la primera vez que compartía con un artista que laburaba con tanta entraña, condición artística que hasta hoy me deja a su merced. Pero Rodolfo tiene tantas colaboraciones con Luis Alberto que la atracción se hace inevitable. El disco “La la la” que resultó del trabajo en conjunto de estos poetas de la vida, fue el más importante de los transbordos hacia la isla del Flaco, a la que llegué, me instalé, me emocioné, lloré y grité.

Hace meses que pretendía enlazar frases en honor a Luisito, pero sin lugar a dudas que me queda grande. No me atrevo a teclear ni siquiera una coma sin lograr que llegue a la altura de éste ángel melodioso, que transforma en indómito cualquier sentimiento, que vuelve incoherente lo más comprensible… Caminar de su mano se convierte en adicción y el no verse iluminado al momento de tan solo escuchar sus introducciones colmadas de innovación es imposible. Quedo tan eufórica y tan susceptible al asistir a sus citas que si alguien me pregunta que onda con el flaco mi mente se pone en blanco, reafirmando mi vulnerabilidad a veces poco evidente.

Luis Alberto es de los acordes inteligentes, de la voz angustiosa, de la trova argentina. Cuando trato de armarme un mapa con respecto a su trabajo logro descifrar muy poco por que sus músicas y sus letras son enmarañadas, pero es ese misterio inherente lo que más me hace amar a Spinetta. Me pasó tardes enteras tratando de ver a donde va Laura, de idear un plan para sacar del hospicio a Fermín, de encontrar La llave del Mandala, de saciar la Sed Verdadera, entender a Tía Amanda, descifrar lo que dice Donde no se Lee, de no despertar a nadie con Plegaria para un niño dormido, de despabilar A Estos Hombres tristes para que persigan sueños, he infinitas cosas más con cada canción del Flaco…de ese hombre que crea poesía en complejidad con su inteligencia celestial en un rinconcito poco pretensioso de América del Sur, por que si su lugar de nacimiento hubiese sido Liverpool, se da por firmado que Luisito sería un Beatle más.

Muy a menudo creo que el cielo conspiró para que Páez y Spinetta llegaran a mi vida. De pronto me vi dormida en compañía de ellos, haciéndome parecer ante el mundo menos pequeña de lo en verdad soy, por que mi alma y mi corazón crecieron, se completaron con estas dos piezas perdidas del puzzle que busqué todos estos años pero que sin querer encontré en el mejor momento de esta estadía de casi 21 años en la Tierra, dejándome con una placentera distorsioneta que no tiene fin y que inspira mis horas, mis días….mi vida entera.

27 febrero 2008

Librémonos de ese defecto


Luis Alberto Spinetta me cuenta en una canción que perdió la razón peleando por salvar su amor con una chiquilla, la cual despierta sus celos hasta el punto, entre otras cosas, de envidiar los jeans que lleva puestos, por la razón de que estos si que pueden sujetarla para sí.
¿Da para tanto el amor? A Luisito se lo acepto porque es un corresponsal de Dios aquí en la tierra y su mente se vuela con poesía (¿sólo con eso?) tan pura que prácticamente lo deja convertido en un loco de las emociones y los sentimientos. Es inimaginable pensar que algo de orden exista en su cabecita de cristal. ¿Pero qué pasa con el resto de los mortales?

Hablando en serio. Si bien excuso al Flaco por meras razones de fanatismo personal mezclado con insensatez, los celos son algo que no se pueden perdonar. Si parten involucrando humillaciones, gritos, peleas y carga sicológica estamos a medio paso de los golpes y hasta quizás de la muerte.

¿Es normal que el amor involucre la posesión?, ¿El creer que el otro es de uno?
No sé mucho del amor y la verdad es que me siento una patuda intentando entrar en un tema tan personal de vivir, pero humildemente pienso que si creemos amar, punto uno, debemos entender que quien recibe tal sentimiento por parte de nosotros pertenece a la vida en la cual traza su propio cuento. Punto dos: Confiar. “Yo confío en ti, pero del resto no” Típica frase mitómana del celopata. Los celos se originan por la desconfianza que nos generan nuestras parejas, suspicacia que certifica lo poco que en realidad amamos.

Últimamente he tratado de pensar más en el trasfondo de ser celoso. Además de la desconfianza hay todo un tema de crianza machista, baja autoestima y falta de cariño.
El celoso no se valora, por eso cree que las personas se ven con mayores probabilidades de dejarlo por alguien que según él es más valioso. También es factible que la nula emisión y recepción de cariño e interés le generen un sentimiento de aferramiento a todo aquel que le demuestre atención. Aunque el punto del “enamoramiento desenfrenado” me tuvo horas dándole vueltas a su alrededor puedo decir que me resulta poco creíble como atribución de tal enfermedad sicológica. Porque de que es una enfermedad no hay dudas y el amor no tiene nada que ver. Si amamos confiamos, como decía antes, además respetamos al otro, desde la forma de ponerse los calzones hasta su forma de pensar.

“Si honestamente es amor no hay problemas”, me dice constantemente mi papá ante mis insistentes preguntas sobre temas como este y le encuentro toda la razón mientras complementa sus afirmaciones citando reportajes acerca de mujeres que mueren por diagnósticos tardíos de enfermedades cuya temprana pesquisa estaba a cargo de un ginecólogo; uno de los peores males del celópata. Caso extremo, pero al que con seguridad se puede llegar.

“No me gusta esa polera, andas provocando a todos”, “No quiero que tengas amigos”, “No quiero que vallas al teatro sin mí por que puedes conocer a alguien”, son frases que forman la antesala del maltrato psicológico, de las peleas, peleas y más peleas.
¿Si el tiempo avanza lamiéndonos los pies es razonable desperdiciarlo de tal forma cuando existen tantas cosas por compartir como el aire, las estrellas, la música, los libros…….los besos?

A los celosos les digo que se traten y que no anden jodiendo la vida de los demás. El mundo ya está lo bastante jodido como para agregarle una joda más.

22 febrero 2008

Sin Fin


De la polaridad de la vida se podría llegar a escribir mucho, pero hay cosas que realmente me cuesta comprender. Quizás sea el calor incompasivo de este Talca tan sin gracia que bloquea cualquier flujo de ideas queriendo ser la explicación de muchos temas enmarañados que desespero por aclarar.
¿Por qué de pronto nos envolvemos de perfumes y aromas que de la nada nos dejan convirtiéndose en recuerdos hiperekinéticos que constantemente nos punzan la psiquis para enloquecer con los “ayer” y no querer “mañanas”?
¿Es que acaso absolutamente nada es sin fin?

31 enero 2008

[Inconciencia Razonada]

La Alegría en la personas suele ser calificada por algunos como un signo de vanalidad ante la vida, como si el peregrinar apesadumbrado y abatido por la aterradora realidad fuera a resolver algo.

La Alegría es un estado en el que el alma, entidad encargada de darle emociones a cada paso de nuestro andar, se encuentra en otro mundo que resulta ser simple, puro, sin ataduras, poco viciado y más honesto. Al trascender el alma de esta forma su labor de sentimentalizar la vida le otorga a las emociones un toque de simpleza, pureza, libertad y honestidad (cualidades de quienes cohabitan con el alma en tan particular mundo) Por esto la Alegría se aleja años luz de la idea de que quienes la utilizan como bandera sufren algo parecido a “Principios de frivolidad”.

La Alegría compensa los corazones y no nos deja más opción que reír al momento de combatir con el destino, sea como sea que este se presente en la lucha.
“La risa abunda en la boca de los tontos” ¡Por favor! ¿Alguien me puede decir quién demonios conjuró semejante pelotudez? Déjenme contarles, señores y señoras que la risa es una de las formas de materialización de la alegría. La manera más placentera de perder energía y liberar cualquier presión punzando en las horas del día. ¡Bendita invención del Todopoderoso!, quien creó el más perfecto sincronismo de movimientos faciales.

La seriedad y la marcha compungida no mejoran los sueldos mínimos. No les da casas a los habitantes de campamentos. No resuelve diferencias étnicas. No acaba con el hambre. No derroca dictaduras. No mejora la salud. No vuelve menos mitómanos y cleptómanos a los políticos. Y varios otros.
La Alegría por lo menos nos lleva por los caminos de la inspiración cuyo tránsito podría ser fuente de mil novecientos sesenta y tres ideas que seguramente ayudarían a darle fin a varios de los problemas que circundan la realidad.

No es tan fácil, pero si buscamos pacientemente siempre habrá razones para impregnarnos de Alegría, tan escasa en el mundo, y así transformarla en nuestra poderosa trinchera.
Y concluyo con un verdadero acierto de Pepe Pelayo : “Sólo leer y reír toda la vida”.

25 enero 2008

.:.Serenata Rap.:.


A pesar de que los discos compactos se instalaron con todo para echar raíces en el mueble que tengo destinados para ellos, igual queda uno que otro cassette que le da un toque nostálgico a ese espacio que fue siendo paulatinamente invadido por la nueva tecnología. (Cuando el cassette remplazó a los vinilos también existió un feroz repoblamiento musical. Y es que así se va la vida, con puros reemplazos)

(2008)Los cassettes que me quedan son pocos, pero eso no les quita el lugar que en su tiempo ocuparon. Son importantes y ellos lo saben, pero el día en que ocurrió este relato estaban quietos, sin hacer alardes, en el silencio del olvido, tal vez anhelando que por casualidad algún tercermundista se apiadara y reprodujera su contenido.
Bien. Quien les trata dificultosamente de describir tal episodio se encargo de suplir los deseos de tal formato de música envasada. El cassette elegido a merced de una mezcla de ocio y remembranzas de antaño tenía un adhesivo blanco en el cual estaba inscrito “Sary & CC- 1998” (*CC eran las iniciales del chiquillo que por esos años me movía el piso)

Al leer tal título otorgado al material audiovisual me imaginé que tal vez era una declaración de amor olvidada o un compilado de canciones lloronas para pensar en el fulanito ese y decidí comprobar cualquier hipótesis. Cual sería mi sorpresa cuando en vez de sonar las vocecitas púberes de los Backstreet Boys (grupo de infancia) comenzó a dominar el equipo una voz que mientras perseguía frases en italiano me dejó impávida con una canción para la historia de la vida……….Serenata Rap- Jovanotti.

Nunca he entendido el italiano, mucho menos iba entender las salidas rápidas de Jovanotti en su tan literal serenata rap, por lo que muy probablemente, hace 10 años atrás, me atrajo su ritmo y la alegría que de pronto llegaba de la mano de Lorenzo Cherubini (alias Jovanotti)
Este año, luego de diez, me eclipsa la musicalización y el videoclip único, llamativo, y clásico a la vez… Yo me imagino que cualquier chiquilla con normales pretensiones queda con trastornos cardíacos si un romántico declara su amor con flores y con una banda de músicos sobre un andamio a más de 100 metros del altura como lo hace Jovanotti en su video (más aún si el romeo se parece a él, jejeje!)
En síntesis, la canción es pura alegría, energía y amor para desmaterializar aún más el alma y el espíritu... Una liviandad más feliz.
*Si se declaran incrédulos ante las propiedades benéficas del compositor italiano en tela de juicio se recomienda revisar el siguiente link http://www.youtube.com/watch?v=Jg-DCIhnl8s&feature=related

Ciao, Tercermundistas!

15 enero 2008

/ Para los diecisietes de eneros /

Ahora que me dispongo a materializar unos improvisados deseos de escribir me doy cuenta que en mi estadía en la universidad me han pasado muchas cosas y tal vez resulte latoso tener como escenario un ambiente que he manoseado tanto, pero ya está…me niego a ir en contra de la exactitud de los hechos, así que ahí les va la historia…

2006
Allí estaba sentada yo, mirando a una compañera que alcanzaba a escribir hasta los suspiros del profesor. Hacía tiempo que la voz del catedrático se había esfumado de mi cabeza (mi poder de concentración es igual a cero) y mi atención estaba con ese lápiz que cruzaba tan velozmente cada línea…
“¿Cómo alcanza a anotar todo?”, me preguntaba y entre las ideas que descubría mi búsqueda se podría haber armado un torreón de estupideces varias. Me aburrí de ir en contra de ese lapicito así que me dediqué a explorar a los mateos que se sentaban adelante y estaba en eso cuando mi curiosidad se detuvo ante una niña de pelo largo, con lentes y con una expresión como de drama peliculesco. Me llamó bastante la atención porque su ropa contrastaba sorprendentemente con las minis, los petos, y la ropa ajustada y a la moda de las demás futuras colegas.
“Apuesto que esa niña es hippie. Y chuta que se parece a la Violeta Parra!!! Es distinta a todas…Tal vez seamos amigas algún día”

Sinopsis: Y como si NO lo hubiese pronosticado Zulma, el universo entero confabuló para que nos habláramos un día en la biblioteca y para que la Chechu se convirtiera en mi amiga, de esas a las que les cuentas hasta porqué crees que tu respiración tiende a ir más lento. Con el tiempo que siempre pasa pisando los pies me enteré que la cara de drama era por el pavor que tenía esta chiquilla ante las clases de Anatomía y mi noción de su hippismo según ella no va, pero igual tiene algo…

2008
Tengo a bordo de mi barco a la honesta, enamorada y tímida Cecilia (“Chechu”) que jamás provocaría la más mínima distensión a su alrededor para no interferir ni en el más fino trayecto de una partícula. Un par de comadres que son variables disímiles en la polaridad de la vida. Así que levanto mi copa por ti, Cecilia, Ceci, Viole, Chechulia, Chechu….Lo más probable es que si quiera tener otra amiga como tú me tenga que esperar hasta el cambio de siglo.


Feliz cumpleaños, vamos con los 21 y como dice Fito: ¡¡¡Buena estrella para vos!!!

07 enero 2008

Las emociones me vulven a pisar los talones


Septiembre del 2007

Venía llegando a mi casa a almorzar de la universidad. Mi mamá había cocinado corbatitas y yo quería sólo comer. La saludo y en vez de recibir un “hola” como retribución oigo algo realmente enternecedor para mi alma desolada:
“Sary, estuve en tu pieza y había un disco de Fito Páez puesto en tu equipo. Bueno, tú sabes que a mis oídos setenteros no le van mucho tus amigos argentinos, pero es que hoy casi me morí cuando le puse play al equipo por curiosidad y fluyeron dos temas de los cuales necesito saber más. Sary, cuéntamelo todo”
[Bien. Si alguien me pide que hable acerca de algo que me apasiona les aseguro que puedo articular millones de palabras por minuto y resultó que se originó una petición que me toca las fibras más sensibles; la poesía innovadora de “mis amigos argentinos” (Luis Alberto Spinetta y Fito Páez)]
“Calma, mamá. De ese tema sé mucho”
El disco implicado era el segundo disco más popular de mi Rodolfo, “Circo Beat”. No es mi preferido, pero estaba ahí para repasar las canciones que podría tocar en el concierto que ofrecería el mes siguiente. Mi madre desconocía los nombres de los temas así que ofrecí un pequeño show cantando desafinadamente todo el CD. Resultado: Normal 1 y She’s Mine eran las composiciones implicadas en tal colapso emocional. Se las volví a cantar y le cayeron varias lágrimas. Yo no sabía si era porque le dolían los oídos con mis tonos tan poco armoniosos o tal vez le pasaron la cuenta los recuerdos que afloran tan de la nada cuando uno se hace participe de las letras que conforman la creatividad de un hombre bajado directamente de otro planeta. Para mi alivio fue lo segundo y comencé a explicar lo que entendía yo de cada frase y la historia objetiva según lo mucho que he leído del por qué fueron dadas a luz.
Ese almuerzo concluyó con una inevitable atribución de esas melodías a mi mamá y me devolví a la Universidad pensando en eso hasta que por obligación abrí un libro de Microbiología para una prueba (¡qué manera de desinspirar algunas cosas!)

Enero del 2008

Lunes 2 a.m.
El calor me había dejado en vela y en el libro “Atrapado sin salida” que sólo compré porque en la tapa salía Jack Nicholson nunca se llegaba al centro de la trama, por más que leía y leía así que me aburrí de tanta descripción y concreté una cita astral con mi atractivo músico. Sin querer Normal 1 y She’s mine pidieron un asilo en el corazón y en esta ocasión la que lloró no fue mi mamá…fui yo.

- “Mamá, despierta- le dije susurrándole al oído- ¿recuerdas las primeras canciones de Fito que tanto te gustaron y que yo te canté?"
- “Sary, me pasas cantando todo el día"- respondió dormitando
- “Si sé, pero las primeras, las que tu me pediste que te cantara…”
- “Ah, sí. Eran hermosas - She’s mine, she’s mine, she’s mine…”
- “Si, mama- afirmé ya con calma- Te quiero tanto…”

15 diciembre 2007

Mi entrañable Carmencita


La abuelita Carmen, mi querida vecina de edad sin fin citada en un anterior post, deja su dulce morada después de Navidad tras la decisión de sus hijos que optaron por tenerla más cerca luego del diagnóstico de cáncer al estómago que le realizaron meses atrás. Ellos la quieren cuidar en quizás sus últimos años de infinita y afanosa vida, pese a cualquier lágrima ajena.
“La vida es tan corta, Sarita, y yo la quiero aprovechar por siempre” suele decirme mientras riega y poda sus árboles que se han transformado en sus fieles acompañantes luego de que su esposo la dejara para esperarla en la eternidad.

Tan digna, tan pulcra, tan entregada a sus cosas, tan orgullosa, tan agradecida de la vida.

Cuando la conocí, yo corría estrepitosamente con 6 años a cuestas. Ella, con sus buenas primaveras encima, peleaba divertidamente con Don Samuel, su esposo y llevaba en la cabeza más de 20 tubos para encresparse el pelo y seguía poniéndose aún más, rutina que realiza hasta el día de hoy por ser poseedora de una encantadora vanidad que gratamente me desconcierta . Se pinta los ojos, los labios, plancha recelosamente su poca pero impecable ropa y sale a sus quehaceres sola, no sin antes ponerse unos gigantes lentes de sol que le tapan la mitad de la cara.
“Cómo me va a dar miedo andar sola en la ciudad si yo camino lentito. Me daría susto si fuera acelerada como tú”.

Ahora se la llevan por motivos de salud y aunque ella nunca estuvo de acuerdo, al final accedió con la única condición de vivir independientemente en una casa pequeña circundante a la de sus hijos. Ella no quisiera ser el estorbo de nadie y sabe valérselas por sí misma sacando fuerzas sepa Moya de donde.
“Dios me da la fuerza, incluso manda a Samuel para cuidarme en las noches y a veces nos quedamos conversando hasta el amanecer acerca de cómo andas las cosas acá”

Por mi parte es poco lo que pretendo. Tampoco puedo hacer algo para que se quede. Si se va es por motivos que nadie puede manejar, pero mi cabecita de cristal ideó esta forma de estampar su participación en mi camino. Aunque su legado es más que una simple historia cargada de emociones; me dejó un alma al descubierto con formidables soplos de ánimos para coexistir felizmente en esta selva endemoniada y le agradezco al Todo Poderoso el permitir enlazarme con personas así de milagrosas y así de apasionadas en su leve pulsar.

Jamás olvidaré a ese gran pez, que fue mi pequeña lumbrera por tanto-tanto-tanto tiempo…

22 noviembre 2007

Entramado de puro cuento.-


¿Creen en el destino? Personalmente tengo hasta teorías al respecto. Yo creo en el destino, siempre he pensado que todo pasa por algo entonces las coincidencias, según mi noción del tema, no serían coincidencias sino sucesos que deben pasar por una razón determinada, ya sea gravitante o superflua… Todo pasa por algo.

Si nos detuviéramos tan solo pocos segundos y el cambio de nuestra mente lo pasáramos a reversa para recordar uno que otro detalle, probablemente encontraríamos en nuestra vida una serie de personajes que actuaron como extras, pero que algo entramaron en la historia que vamos formando y en la que ellos tuvieron, cual sea el modo, un guión para actuar.
Otras de esas vidas que se entreteje un tiempo con la tuya y que luego desaparece sin dejar otro rastro que este aroma a membrillos y a higiene de convento o de clínica que entristece la música” (El Guitarrista- Luis Landero)

En algún momento y por 60 días el destino me presentó una linda alma en pena, que merodeaba entre computadores, cuadernos y calculadoras. Con ojos de pena, nariz prominentemente exacta y sonrisa crepuscular divagaba de un lugar a otro hasta que un buen día lo encontré. Yo estaba estresada, el régimen del miedo con el cual nos gobiernan en las clínicas me tenía en estado de sitio. Con nervios incluso en el pelo por un futuro seminario de Anatomía Dentaria Superior cuya presentación debía ser ante la Generala y sus súbditos. Pero entre todo este caos y días enteros en las salas de computación apareció esta mirada un poco cabizbaja, escondida tras mechas de pelo que caían tiernamente sobre su frente. Ese fue el día en el que comenzó mi despreocupación y llegaron las flores. No paré de verlo. Me lo encontraba por todos lados. En la fotocopiadora, estudiando en la biblioteca, caminando, a la salida de mis clases, cuando me quedaba en silencio…en todas partes. Llegó a tanto la manipulación del destino que cuando no lo veía me inquietaba, aunque nunca tardaba demasiado en aparecer. Y me alegraba los días. La sencillez de su mente, la humildad de su actuar y su mirada inocente coloreaban mis horas. Cuando mi ánimo se extenuaba trataba de ubicarlo de diversas formas hasta que lo encontraba y las mariposas volvían a revolotear.

Debía hablarle de algún modo pero no sabía si era lo correcto. Rebuscaba señales o indicios que me certificaran que si lo hacía no quedaría en ridículo y encontraba algunos signos pero mi cobardía, como siempre, prohibía cualquier movimiento con la excusa de que podía ser en falso. En total resultaron más de 5 intentos frustrados que me hacían sentir como el agua que cae al suelo violentamente de un jarro a gran altura.

Cuando al fin mi cerebro comenzó a descansar de nuevo y mi alma ya no sentía presiones este señor errante desapareció de mi camino. Sin alarde, ni rodeos.

Duro golpe de mi amigo el destino al que en cientos de ocasiones le he preguntado por las razones del fugaz abandono. Sus respuestas son tardías pero algo me dicen con respecto a que cumplió eficazmente su papel de despejar mis pensamientos para ponerme a cavilar en otras cosas. Entonces entendí todo y debí seguir con mi historia, tan sólo con los vestigios de esos encuentros iluminados por otro sol.