28 febrero 2007

Ahí voy, de nuevo...

Es impresionante como con el tiempo la cantidad de personas con la peculiar capacidad de escuchar atentamente al otro va disminuyendo. En mi vida son individuos que puedo contar con una mano (sobrándome dedos). Pocos, sin duda, pero que se han transformado en pequeños ángeles que se entregan a mi disposición, importando absolutamente nada todo lo que puede estar atándolos en ese momento. Idóneos para escuchar mis arrebatos, llantos, amores platónicos, música, estupideces y por sobre todo la infinidad de caprichos que pueda llegar a tener. Es que si hay un problema que yo no tengo es el miedo de dejar ver mi corazón. Jamás guardo mis emociones, y si se me ocurre hacer el intento exploto igual.
Mi visión del asunto es considerar difícil lograr esa aptitud y más complicado aún conseguir desarrollar ese sentido a cabalidad, ya que ¿¿cuántas veces hemos hablado con gente que aparentemente sigue fielmente nuestro relato pero al terminar lo expuesto sigue con otro tema?? Ese es un clásico del interés disfrazado. El verdadero “oído” es capaz de hilar lo dicho tratando de ofrecer las palabras más atinadas posibles al tema en cuestión. (Conste que dije “atinadas” y no “brillantes”)
A continuación ejemplificaré una de las ideas a las que me refiero en el párrafo anterior:
Rodolfo: Te llamaba por que siento que algo me aprisiona la garganta, un peso en el pecho, algo como en mi alma…
Amiga de Rodolfo: Y ¿cómo que sería?
Rodolfo: No lo puedo explicar muy bien. Es una especie extraña de sentimiento que me ha hecho llorar la noche entera. Puse un disco que no escuchaba de la época del colegio y fue para peor. Estoy que exploto en emociones…
Amiga de Rodolfo: mmmmmmm…
Rodolfo: ¿Entiendes a lo que me refiero?… Pienso que es melancolía extrema.
Amiga de Rodolfo: ¡Que lata, Rodolfo!
Rodolfo: No, no creo que sea tan “lata” como dices tú…incluso me inspiré y escribí un artículo para mi blog.
Amiga de Rodolfo: bacán. Ya, no estés triste.”
En ésta situación, tal vez Rodolfo no necesitaba más que ser escuchado, ya que lo que le pasaba era tan personal y tan difícil de entender que cualquier opinión serviría de nada. En ese contexto en particular la amiga actuó bien, acotando sonidos y frases para el bronce como el habitual: “mmmmmm” y el trillado: “Ya, no estés triste”. Pero, ¿Y si Rodolfo quería oír algo que atenuara el incesante burbujeo de sus emociones? Si hubiese sido así, debió haber llamado a otra amiga o simplemente haber conversado con su almohada (que no diría menos que lo que pudo decir su amiga y por último no lo dejaría con la sensación de que nadie lo entiende)
Conclusión: Como siempre, todo es relativo, todo depende de lo que en ese momento halla querido Rodolfo, pero sin duda que en las dos opciones de lo que podría haber esperado le hubiese calzado perfecto unas cuantas frases acertadas sin tener por qué ser éstas de una ocurrencia extrema. Quizás un “Pucha, amigo. Tu siempre tienes esa especie de arrebatos que no tienen por que mantenerte inquieto, al contrario, tienes que aprovecharlos y poner tus palabras al servicio de lo que sientes…escribe lo que más puedas, así también aprovechas de desahogarte”. Genial, ¿no? Una elocución sin mayor dificultad que resulta ser precisa para la ocasión. Pero si como yo tienen el problema de que por más intento que hagan no pueden decir algo, el honesto: “Amigo, en serio que no sé que decir, pero quiero que sepas que igual soy capaz de escucharte. Pienso que hay veces en que el silencio puede llegar a decir mucho, perdona si no es lo que esperabas.” puede cambiar las cosas. Pero la idea es decirlo de corazón no como frase salvadora del momento.
En fin, cada uno puede hacerse participe de la historia del otro como se le plazca, pero la idea es que el graneado gentío realmente gravitante para nuestra vida se de cuenta que no somos meros entes pensantes, si no que también podemos internarnos y compartir su antojadiza novela.

21 febrero 2007

Atiborrada de Un No Sé Qué.....

Cada cierto lapso de días florecen en mí unas ganas incontrolables de frasear todo lo que se me está pasando por la cabeza en un determinado instante, de todo lo que pienso, lo que siento, de las vueltas de mis ideas por las nubes, etc., pero me encuentro con un obstáculo que es demasiado para mí, ese de no encontrar las palabras correctas para expresarme de manera precisa,clara, por lo que me aplasta la más completa de las ignorancias y todo lo que en ese instante podría haber fluido de mi mente se estanca, quedando ahí, intentando explotar aunque sin mucho éxito.
Recuerdo esa vez que con 18 años me reencontré con la película “Philadelphia”, luego de verla por primera vez siendo una niñita que no entendía nada. Claro, quise compartir mis emociones, pero no logré nada concreto. Me pasé la noche entera tratando de hilar ideas que no encontraban sus nexos para poder reunirse y formar algo. Algo que siempre al no armarse trae consigo esa noción de que todo lo que alguna vez escribiste fue mera suerte y que más encima, resultó ser horrendo. Por ejemplo, ahora anhelaría palabrear acerca de unos temas de Fito que tienen estrujado mi corazón ( “¡Oh!, Nena”, “Sable Chino”, “Parte del Aire”, “Ámbar Violeta”, “Dejaste ver tu corazón” y quien sabe cuantas más que en este momento se me van ) por la letra, la música y la voz de ese descomunal hombre, pero fallan mis sinapsis neuronales para crear un hermoso apartado a la altura de esas magníficas composiciones (incluso creo que la palabra “magníficas” queda chica, pero debido a mi analfabetismo no encuentro el término exacto…)
Aún no descubro por qué siempre que algo que me hace bombear sangre más rápido, me pone los pelos de punta y me deja en vela debe ser expuesto de una u otra forma para poder quedarme un poco tranquila, de distinta manera me mantengo sobresaltada con un nudo en la garganta. El conflicto es que para poder lograr por completo esa calma necesito palabras por revelar. Hay muchas que no he logrado encontrar y son justamente esas las que coartan cualquier intento de brillantez léxica por ende sólo nacen tropiezos literarios. Espero,entonces, perdonen mi falta de genialidad, que no es mi culpa...todo es por mi poca cabeza.

31 enero 2007

Locos Tiempos Que Ya No Están.-

Se han escrito tantas cosas sobre los recuerdos que de alguna manera me pongo trabas para hacer este poco relevante comunicado, pero me instalaré un escaparate ante los supuestos futuros comentarios de poca gama de temas en este blog y soltaré mis dedos sobre el teclado, que ellos fluyan tan antojadizamente como se les ocurra .
Hace más de tres años deje de ver a un sobreestimado compañero de colegio, de esos que por cosa del destino te acompañan durante los años más trascendentales de tu adolescencia. Cuando nos distanciamos lo tomé como parte de la vida: “el tiempo debía avanzar inexorablemente”, dejando como resultados un acumulo de recuerdos que a pesar de ser extraordinariamente lindos no eran más que RECUERDOS…
Pero algo aconteció. De una semana para otra un insólito sentimiento de extrañarlo apretaba mi corazón. Recordé detalladamente los tres años en los que mutuamente nos acompañamos entre tareas de castellano, pruebas de matemáticas, interrogaciones de química y música de Jamiroquai en su personal stereo (adelantando el cassette con un lápiz para no gastar pilas). Eran lindas evocaciones que venían en aumento sin poder darle alguna atribución, ya que cómo puede ser posible que ahora, después de aproximadamente mil cien días sin tener el más mínimo contacto, vengan hacia mí esas añoranzas del pasado, cuando ya me encuentro próxima a cumplir dos décadas dando vueltas por el universo.
Fue un tema que compartí últimamente con quien se cruzara en mi camino y pudiera otorgarme un oído atento por un pequeño momento, recibiendo casi por beneficencia un montón de consejos. Uno de ellos (el más sabio) fue: “Tienes que ubicarlo de nuevo, la gente que uno quiso y quiere no puede quedarse estática en el pasado”. Esa bendita frase se me tatuó en el cerebro. Sin pensarlo más de dos veces hoy busqué su número en una agenda vieja (de esos espléndidos años) y lo llamé por teléfono, con la duda latente de si le importaría hablar de nuevo conmigo, después del paso de tanto tiempo, pero para mi estupefacción me reconoció de inmediato, sin darle la más mínima de las pistas, y se notó su voz de sorpresa y agrado. De ahí hablamos de todo… Del presente, del ideal futuro y por supuesto, de aquellos tiempos, que nunca mortal alguno podrá arrebatar.
Agredecimientos para tí, compañero de estudios, andanzas y sueños, al parecer yo nunca te olvidé.
"Eran los tiempos de caramelos,
maestras hurañas y sol.
Jugando a ser mayores
escondidos en alguna plaza.
El tiempo inflexible pasó

Y aunque reniegues tus primaveras,
algo en tu pelo cambió.
Ansiosos, ambiciosos,
decadentes y con malas ganas.
La vida real te atrapó.

Muñequitas, carrusel,
Bicicletas, llorando en un jardín.
De esos tiempos
un mago regresará.

Y aunque reniegues tus primaveras,
algo en tu pelo cambió.
Ansiosos, ambiciosos,
decadentes y con malas ganas.
La vida real te atrapó.

Muñequitas, carrusel,
Bicicletas, llorando en un jardín.
De esos tiempos
un mago regresará." (Bicicletas- La Rue Morgue)

16 enero 2007

Viven las Ideas de los Amantes...

La narración a la que decidí referirme esta vez es una simple historia, sin melodramas extremos, homicidios, suicidios, accidentes automovilísticos, infidelidades (tan usuales, por Dios!), etc., por lo que si no se cumple con las anteriores categorías es el momento indicado para cambiar de dirección de blog.

El viernes partí por unos pocos días a la playa con mi familia, a las cabañas más hermosas de la séptima región. Llegamos y sin siquiera pasar 12 horas encontré a mi hermana desconsolada asomada por la ventana y mirando el mar. Yo, que en ese momento estaba dormida a más no poder por el cansancio típico provocado por un largo viaje, desperté por el sonido de sus sollozos. Entre sueño y cansancio le pregunté que diablos le pasaba y para mi desmesurado asombro dijo que extrañaba a su pololo. ¡¡¡¡¡¡¿¿¿¿¿Qué?????!!!!!, exclamé yo, no pudiendo entender que se pudiese echar de menos a una persona que acababas de ver el día anterior. No le encontraba alguna lógica y opté por detener el fluir de mi conciencia. Al instante le di un par de consejos fríos como piedras (que por más pino que les puse no sonaban ni un tantito convincentes) y me dispuse a continuar mi velada con la poco conocida almohada (más dura la pobrecita). Al otro día, siendo este el momento del tenue clímax de mi historia, tocan la puerta de la cabaña como a mediodía. Yo pensando que era la señora que clandestinamente nos trae “locos” cada veraneo corrí a abrir, pero no era Doña Mariscos: Era el novio de mi hermana. No pude evitar la risa, “¡Cómo tanto!”, pensé, porque se vino de Talca, tan calentito en temporada estival, viajo más de una hora 1/2 en bus, todo acalorado para ver a su pecosa novia, a la cual no vería por unos pocos 5 días…. Eso me llamó la atención, esa desesperación, tan poco común en pololeos actuales. El resto de la historia es un tanto evidente, ya que posterior a su llegada se quedo con nosotros hasta hoy, que fue el día elegido para regresar a la ciudad. Durante la estancia se le podía observar abrazados, de la mano, caminando por la orilla de la playa en un romántico atardecer, saliendo a pasear por la noche fría de la costa, conversando con esas “ganas de escuchar mutuas” que sólo se puede generar entre dos personas que estan completamente interesadas en el otro. Ahí recién logré comprender el por qué de los hechos: “Aaaaah!, pues claro, es el amor”.

02 enero 2007

Nunca Me Voy a Olvidar...

Esperando que este año 2007 transcurra con más glorias que penas me atrevo a recomendar una simple canción, inadecuada totalmente para personas que se dan vueltas mucho en sus pensamientos y cuyos gustos abstractos superan la sencillez de la vida (sin ser eso algún agravio de mi parte, por supuesto).
Es una canción que descubrí de ociosa, viendo el DVD “Naturaleza Sangre – vivo en Gran Rex” del genio de la música argentina, el señor Rodolfo Páez Ávalos, alias FITO PÁEZ (siendo objetiva y dejando a un lado mi exagerado gusto personal por Gustavo Cerati).
La situación en la que aconteció todo me sorprendió con un aburrimiento escandaloso, y con unas inusitadas ganas de ver televisión. Empecé a estudiar acabadamente el material que en ese momento se me ofrecía, cuando algo me dice que ese era el DVD indicado. Lo puse, y como siempre, encontré a don Fito desmesuradamente atractivo, pero ésta vez y aparte de “Tumbas de la Gloria”, “Volver a Mí” , “Los restos de nuestro amor” y “Ojos Rojos” (ésta última merece una mención honrosa debido a la participación de la cantautora brasileña Rita Lee y a la poderosa interpretación de Páez al final de la canción en donde canta, nada más ni nada menos en un hermoso portugués) quedé atrapada por una canción más: “El Centro de tu
corazón”. Esta canción ya la conocía, pero sólo la versión en estudio, del disco “Naturaleza Sangre” en donde
Fito comenzaba (con esa voz, que debo agregar es la voz masculina más genial que he escuchado hasta ahora en mi vida) y el coro lo continuaba el maestro Luis Alberto Espinetta. Pero la canción en vivo es distinta. En general las canciones en vivo tienen un toque especial, algo así como mágico, pero esto no era así, era algo más, ya que además de estar siendo interpretada para los miles de admiradores que ese 28 y 29 de noviembre de 2003 llenaron uno de los teatros más importantes de la avenida “Corrientes” en Buenos Aires, Páez la desentrañaba de los instrumentos con otra adaptación, más deslumbrante y más lastimosa (la versión original no llega a tener ésta última característica). Dos particularidades que suelen dejarnos hipnotizados ante una creación artística. Y así es, casi lloro cuando escucho la introducción tan melancólica y a Fito explayando en su canción:
“Que pasó, que pasó, que pasó la vida, extraño carrousel
Me dejó, me dejó, me dejó un sabor amargo bajo piel
Ya sabes, ya sabes, ya sabes me gusta tener el control
Pero igual, pero igual, pero igual yo me quiero morir con vos...”
La letra era acompañada por la cara taciturna brindada para la ocasión del señor Páez, que cantaba desde las entrañas, pero mi asombro fue mayor cuando en vez del flaco Espinetta era el propio Fito quien acopañaba el coro:
"Nunca me voy a olvidar del centro de tu corazón, nunca me voy a olvidar nada..."

Eso me supero emocionalmente. Es que Fito tiene la capacidad de empaparnos de sus aguas de colores, gracias a su voz, sus letras, sus dúos con Joaquín Sabina, Cerati, Calamaro, Charly García, hasta con Caetano Veloso y quizás cuantos más (aún no los descubro todos). Gracias a él nos transformamos en jardineros de nuestros propios dilemas y eso nos crea confusiones que al fin y al cabo si están acompañadas de una magistral canción no es mucha la objección que presentamos ante ellas.
"..Y colorín colorado, este cuento se ha acabado"

18 diciembre 2006

Christmas Time is Here.Mp3

"Christmas time is here
Happiness and cheer
Fun for all that children call
Their favorite time of the year
Snowflakes in the air
Carols everywhere
Olden times and ancient rhymes
Of love and dreams to share

Sleigh bells in the air
Beauty everywhere
Yuletide by the fireside
And joyful memories there
Christmas time is here
We'll be drawing near
Oh that we could always see
Such spirit through the year

Sleigh bells in the air
Beauty everywhere
Yuletide by the fireside
And joyful memories there
Christmas time is here
Well be drawing near
Oh that we could always see
Such spirit through the year"


Del fondo del incesante bombardeo de trillados villancicos navideños, sale a la luz Dianne Reeves con la canción previamente presentada: “Christmas Time is Here
Esa canción, pero con otra interpretación, fue la presentación de uno de los capítulos más populares de “Peanuts”: “Feliz Navidad, Charly Brown”. La canción, acompañaba la inagotable búsqueda de Charly Brown por el verdadero significado de la navidad, y a Snoopy deslizándose por la nieve, suavemente, con los ojos cerrados, apuntando su pequeña nariz al cielo. Yo quedé encantada con el piano y las imágenes que corrían al tiempo de la melodía, pero con la versión de doña Reeves quedé atónita ante la infinidad de cosas rescatables partiendo por la magna voz de la cual ella es poseedora. Adaptaciones distintas para una atractiva canción: una casi celestial (la de la serie animada), la otra para cantarla fervorozamente… yo me quedo con las dos
.

01 diciembre 2006

Homenaje al señor Schulz

Si hay algo de culto en esta vida eso es “Peanuts”, mundialmente conocido por sus protagonistas; Charlie Brown y su curioso perro Snoopy.
Pero va mucho más de ser una serie de dibujos animados cuya finalidad es entretener a niños. Bueno, recuerdo que a mí me entretenía, pero siempre quedé con la sensación de que eso no llegaba hasta ahí, que había algo más detrás de los singulares personajes.
Charlie Brown era definitivamente un personaje no-infantil. Es cierto que un niño podía verlo y no quedar impactado con nada de lo que hacía, pero ahora que soy más grande puedo decir que Charlie era un hombre con cuerpo de niño, que tenía un universo propio hecho completamente a su medida.
Él se cuestionaba cada suceso de la vida, motivo por el cual sus amigos a veces no lo entendían y pensaban que era un tonto. Pero él trasciende. Era un niño agradable, cortés y con un enorme corazón. Lo que me llama más la atención es que nunca se rendía ante los infortunios que siempre lo rondaban para que nunca le resultara nada.
Me daba risa cuando Charlie, en busca de una explicación lógica a las preguntas que constantemente se hacía se dirigía hacia la casilla psiquiátrica de su amiga Lucy Van Pelt, cuyos argumentos para tranquilizar a Charlie carecían extremadamente de juicio alguno. ¿¿Se acuerdan de Lucy?? La Chilindrina de “Peanuts
”. Egoísta, mal genio, totalmente autoritaria y enamorada de Shroeder que prefiere mil veces a Beethoven que estar con una niña, menos si esa niña es la malcriada Lucy.
Por otro lado estaba la hermana de Charlie, la pequeña Sally que lucha por ganar el amor de Linus, que simplemente me robaba el corazón. Él era una paradoja. Mientras andaba con su mantita y se chupaba el dedo era capaz de otorgar soluciones coherentes a los problemas y de dar opiniones completamente sabias. Lucy era su hermana y para variar siempre se aprovechaba de él y de su otro hermanito pequeño, Rerun, el que le daba un montón de galletas a Snoopy, que con su entrañable confidente y compañero prácticamente de vida, el pajarito Woodstock, con los años adquirió más popularidad que el mismísimo protagonista de esta serie.
Pig-Pen que siempre andaba rodeado de una nube de polvo era un encanto, cuando le hacían preguntas acerca de su suciedad él nunca sabía responder. Franklin era un personaje un tanto más plano, con menos preocupaciones y ansiedades, pero que de igual manera me cautivó.
También estaba Patty, que era seca en el béisbol y su amiga Marcie. Lo que no recuerdo muy bien era cual de ellas dos amaba en secreto a Charlie Brown, aunque recuerdo un capítulo en donde Patty le pedía a Charlie que le sostuviera la mano, con una música de fondo que no podría describir de lo encantadora que era. Ese punto es admirable. Si hay algo de lo que nunca me olvidaré en esta vida es de la música instrumental de Peanuts, mezcla de jazz con música fusión, un verdadero deleite para la vía de la audición.
Muchos caricaturistas, dibujantes y escritores se cuestionan todo el marco
estructural que rodea a “Peanuts”. Richard Marschall, especialista y editor norteamericano de cómics opina textualmente que "las pretensiones de algunos de los miembros del reparto (especialmente de Snoopy), la sensación de fatalidad que impregna toda la serie (caso de Charlie Brown, especialmente en los
primeros años de su publicación, cuando nada le salía bien) y todas las actitudes intermedias (Linus es neurótico; Lucy, autoritaria) hacen de la serie una exposición, no sólo de la sociedad del siglo XX, sino también de la condición humana”. El dibujante mentor de Mafalda “Quino”, ha confesado muchas veces que no podría haberla creado sin antes haber leído las tiras cómicas de “Peanuts”, que se publicaban en 35 diarios gringos (que posteriormente fueron animadas y transmitidas por televisión).
¿Pero quién está detrás de semejante mundo paralelo? El maestro del cómic, Don Charles Schulz, quien en una oportunidad ante la pregunta del por qué de niños como protagonistas señaló: "
Peanuts no se trata de niños. Con los niños como personajes trato de demostrar algo. Lo que pasa es que los adultos entienden mejor sus debilidades cuando los devuelven a su infancia."
La primera tira de “Peanuts” apareció el 2 de octubre de 1950, la última fue el 3 de enero del 2000, debido a la muerte por cáncer del maestro del dibujo don Schulz. Pero lo más conmovedor de todo es que la última tira se publicó horas después de su muerte y muestran a un Snoopy taciturno (Schulz siempre dijo que Snoopy era su alter ego) sentado en el techo de su casita, en frente de una máquina de escribir que tenía una carta del dibujante que decía:

Queridos amigos,

Tuve la suerte de dibujar a Charlie Brown y sus amigos por casi 50 años. Esto ha sido la culminación de mis ambiciones infantiles.Desgraciadamente, ya no puedo continuar con la demanda diaria de una tira cómica. Mi familia no quiere que Peanuts sea continuada por ninguna otra persona, y es por eso que estoy anunciando mi retiro.Estoy agradecido de todos estos años de lealtad de parte de nuestros editores y del maravilloso apoyo y amor que me han expresado los fans de la historieta.
Charlie Brown, Snoopy, Linus, Lucy... cómo podría olvidarlos alguna vez...

Charles Schulz”

Eso, como me ha pasado una infinidad de veces en la vida, me paralizó el corazón. Como nos dimos cuenta en su carta, la familia del dibujante no quería que otros siguieran con la historia de Charlie Brown y su perro Snoopy, por lo que ese fue el punto final de “Peanuts”, de ahí en adelante sólo nos quedó ver las re-ediciones de una de las series más trascendentales en la historia de los dibujos animados.

Concluyo escribiendo la admiración que siento por éste artista, quien, además de ser uno de los pocos adultos que ha hecho de mi infancia algo aún menos inolvidable, ha sido uno de los pocos que sobre valora el universo infantil y se da cuenta de lo significativo que puede resultar internarse en ese alucinante mundo.

13 noviembre 2006

Soy un Vaso Vacío...

De sol a sol detuve hoy mis pulsos. Pensé el día entero sobre como se suceden una y otra vez las tragedias en el mundo. Me despierto y en las noticias matutinas un montón de desgracias. En los avances vespertinos, continúa un sin fin de tristes infortunios. Mejor ni hablar de la edición especial nocturna que eterniza el concentrado de desventuras…
Las cosas lindas de la vida se van desvaneciendo de a poco. Las personas ya no creen en la magia después de enterarse de las malaventuras de las que somos inevitablemente prisioneros. El destino nos maneja y es una verdad terriblemente innegable.
A veces creo que he tenido mucha suerte en esta vida. Nunca me han asaltado, por ejemplo (y yo si que tiento a los ladrones con el no darme cuenta de que llevo la mochila abierta). Nunca me han atropellado con lo volada que soy para cruzar las calles. Ningún familiar querido se ha muerto, sólo mi abuelita Lidia que nunca me quiso más allá que para que fuera a darle comida a sus gallinas (“Niñita cobarde!!! Anda a darle comida a la Briggite, si no te picoteará más las piernas”). Por otro lado, mi probable lista de tragedias podría partir por eso; que mi abuelita Lidia nunca me quiso mucho. Algo tragi-cómico es que mi hermana nunca me dejó interpretar a personajes protagónicos en nuestros juegos de infancia, siempre tenía que ser un extra o la nana. Algo triste también es tener que ir al dentista, que se ríe de mí cuando las preguntas que me hace se encuentran un tanto tarde con sus respuestas (sin tener en cuenta que su supuesta futura colega recién cursa primer año de odontología)… Esperen un poco… Leo mis tragedias. Me río. No me ha pasado nada en la vida para entristecerme, pero a pesar de que suena intensamente hermoso, me asusta ya que cuando algo malo me pase no estaré ni un tantito preparada. Mi trinchera es débil e inmensamente pequeña. No estoy capacitada para los sobresaltos que quizás en un futuro tenga que enfrentar. Lo más extraño es que nunca me había cuestionado eso. Debatía una interminable lista de cosas pero nunca me había preocupado el que sería de mí al no ser capaz de vivir en el mundo real. Eso es necesario, o al menos hay que ser diestro para saber equilibrar la fantasía con lo terrenal, pero resulta que soy una persona demasiado torpe.
La magia ilumina la vida, pero la realidad nos fortalece.
Y por último me declaro una incompetente para crear una conclusión a esto del contexto real V/S mundo imaginario… Pero expreso mis anhelos más profundos por querer lograr que cada uno entregue un poquito de magia al otro, para que la realidad se vuelva un tanto más dulce y no se tan brusco el cambio…
(...Sobre todo creo que
no todo está perdido.
Tanta lágrima
tanta lágrima y yo ...soy un vaso vacío...
Clavo mi remo en el agua, llevo tu remo en el mío
creo que he visto una luz... al otro lado del río.
Jorge Drexler.-)

27 octubre 2006

Y... ¿¿ si creemos en la magia??

"(...)Sara : Oye!, es muy difícil estudiar con los gritos que estás dando!

Lottie: ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Quiero ver a mi mamá!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Sara: ¡Pronto la verás!

Lottie: NO, NO , ¡¡¡No la veré!!!. ¡¡¡Está muerta y nunca voveré a verla!!!

Sara: Bueno, yo tampoco tengo madre, ¿sabes?

Lottie: ¿No?, y ¿donde está?

Sara: Está en el cielo, con mi hermanita pequeña. Pero eso no significa que no pueda hablar con ella. Yo se lo cuento todo y sé que ella me oye.

Lottie: ¿Cómo?

Sara: Porque los ángeles oyen

Lottie: ¿tu madre es un ángel?

Sara: Pues claro, y la tuya también. Con hermosas alas de seda y una corona de capullos de rosa. Los ángeles viven en un castillo. ¿Sabes de que está echo?, de girasoles. Cientos de girasoles, tan brillantes que relucen como el oro. Y cuando los ángeles quieren ir a alguna parte se ponen a silbar y una nube flota hasta la puerta del castillo y los recogen y éstos entonces vuelan por el cielo, subidos en la nube como en una alfombra mágica, que pasa bajo la luna y rodea a las estrellas, hasta quedar encima de nuestras cabezas. Y desde allí nos vigilan para ver si estamos bien. A veces, si estás atenta, te envían mensajes. Claro que no puedes oírlos si está gritando y pataleando como estabas haciendo tú. Pero siempre lo intentan otra vez, por si no los hemos oído...."

Fragmento de “La princesita”.1995, EEUU. Dirigida por Alfonso Cuarón . Basada en la novela de Frances Hodgson Burnett. Con la mágica y encantadora música de Patrick Doyle.

23 octubre 2006

Sinapsis Efáctica

Detesto cuando las personas tan sólo critican, incapaces de ponerse un poco a pensar en el juicio que omitirán y el grado en que ese comentario afectará al otro. Abren la boca, mueven la lengua y lo único que articulan son fonemas con poca delicadeza que son capaces de dañar a cualquier pajarillo que se encuentre volando bajo.
Hoy me criticaron, como casi siempre lo hacen. Mi espontaneidad es motivo de risas, de admiración, de desconcierto, de sorpresa y a veces (como hoy) blanco de críticas. Por mi parte, estaba susceptible, más que cualquier otro día de ésta semana (vaticinio) y me llegaron al corazón todas esas palabras que quien las emite, de seguro, no sabe cuan dañinas son. (¡Qué vergüenza, Sara!, ¡Qué van a pensar de ti!).
Me gusta sobreactuar las cosas cuando las estoy contando, ¿¿Hay algún pecado en eso??

Una tan sola palabra en contra del otro puede ocasionar miles de efectos secundarios.
Una frase atinada puede cambiarle el sentido al día, no así una crítica poco acertada (que no es constructiva precisamente)

La poca sutileza…. Ese es un verdadero tema en nuestros días en los que no nos alcanza el tiempo para nada, menos para pensar dos veces las cosas antes de emitirlas. Pero ¡cuidado!, debemos hacerle frente a eso porque ¿¿¿Qué diablos nos interesa lo que haga el del lado???, ¿¿¿ Por qué nos creemos con el poder de andar reprochando a diestra y siniestra a moros y cristianos???. La vida no es eso… la vida es vivir, pero por sobre todas las cosas DEJAR VIVIR. Y si nuestro ímpetu arrebatado e intolerante no lo permite, entonces es preferible que nos pongámos scotch en la boca y nos quedemos callados, de repente es la mejor solución para después no andar arrepintiéndonos de lo que decimos o tan sólo para no menoscabar al otro (de seguro que hay más cosas que lo atormentan).....Se trata de un leve pulsar.

21 octubre 2006

Brasil: Una Samba Pa' Ti

“The Girl from Ipanema”, “La chica de Ipanema”, “Garota de Ipanema”…Si nos dicen la palabra bossa nova, lo primero que se nos viene a la mente es la re-contra-conocida “Chica de Ipanema”, sea cual fuere la versión que tengamos resguardada en la memoria, y es que realmente hay chorrocientas mil versiones. Original de los ya fallecidos canta- autores Tom Jobim y Vinicius de Moraes, compuesta en 1962. Cuenta el mito, relatado una y otra vez por los mismos Tom y Vinicius que se encontraban éstos dos en la playa y se fascinaron con una adolescente hasta el momento desconocida, que venía “camino del mar” e hicieron la canción. La adolescente, ahora convertida en abuela y lucrando como loca de los beneficios que esto le trajo consigo, es la populosa actriz y ex chica playboy Helô Pinheiro, de la cual no subiré fotos ante la magna desilusión de conocer a semejante musa inspiradora.

Como comentaba al principio, hay un montón de versiones de la famosa canción, y sólo por darles ejemplos nombraré las siguientes interpretaciones:

1. - The Girl from Ipanema, Nat King Cole. Una versión un tanto más jazz, más elegante, pero no por eso menos encantadora.

2. - The Girl from Ipanema, Frank Sinatra. La mezcla perfecta entre jazz y bossa, ya que está cantando Sinatra en inglés y de pronto en el coro, inusitadamente, aparece la voz suavecita de Tom Jobim en portugués. Semejante dúo nos paraliza enteros.

3.- Garota de Ipanema, Astrud Gilberto y Stan Getz. Nada que decir, 100% puro bossa nova, con los cambios perfectos de tonalidad que tiene Astrud.

Seguro más de una de éstas categorías hemos escuchado alguna vez, pero la que hace poco tuve el honor de conocer es la adaptación que hizo Pau Donés, vocalista de Jarabe de Palo con Josemi Carmona, cuya plusvalía es que está cantada de principio a fin en un hermoso y madrileño español, con una sorprendente y fidedigna traducción. Por fin la masa (en la cual me incluyo) puede gritar sin miedo al ridículo, por el portugués-chilensi, la canción madre de todas las creaciones.

La Chica de Ipanema (Jarabe de Palo, Samba pa’ ti)

Mira qué cosa más linda,
más llena de gracia,
es esa muchacha que viene y que pasa,
con su balanceo,camino del mar.
Niña de cuerpo dorado del el sol de Ipanema,
con su balanceo es más que un poema,
la chica más linda que yo he visto pasar.
¡Ah! ¿Por qué estoy tan solo?
¡Ah! ¿Por qué estoy triste?
¡Ah! La belleza que existe,
belleza que no es sólo mía,
que ahora pasea solita.
Ah, si ella supiese que,cuando ella pasa,
el mundo entero se llena de gracia
con su balanceo camino del mar.

16 octubre 2006

Mire Donde Mire Te Veo (primaveralmente)

Para empezar quisiera abrir mi corazón...(Mágico- Joe Vasconcellos)
Me moría de ganas de escribir, pero el tiempo se me hacía nada, y más encima nos adelantaron una hora… Una hora!!!!, sesenta minutos sin inversión alguna.
Y para peor tenía una prueba. Cuando más necesito expresar mis sentimientos me fijan una prueba para hoy. El fin de semana hervía en emociones, pero este día explotará todo y saben donde?, obvio que aquí, pues.

En la prueba me fue horrible, las energías se me quedaron ahí. Las piernas me tiemblan y los brazos no me dan más. Estoy cansada, eso se me nota, pero ahora estoy aquí, en este espacio multi-technicolor. Me alegra el tener ahora el tiempo para escribir esto.

Pensé tanto este fin de semana, en cosas sin fin, sin ton, ni son…
Pensé que la primavera es como de doble filo. Mientras unos disfrutan y la tildan de fantástica, otros llevamos el luto de un amor no correspondido en silencio, que parece que más nos daña en esta estación en donde todo es amor, locura y pasión. Por otro lado, el otro día una amiga me dijo que la a las personas depresivas la primavera les hacía un jaque mate ya que más depresivos se sentían al ver que todos son felices y ellos no pueden alcanzar esa siempre tan ansiada felicidad. ¿Raro, no?

Personalmente la primavera me lleva a hacer constantes raccontos. Ando melancólica, enamorada y sufriendo calladita por el músico-de-las-palabras-increíblemente-léxicas. (Suspiro) Me gusta ese niño. Ese niño que armoniosamente toca el vibráfono al son de “Cerro Barón”, que sonríe al público que asistió a ver a su banda de Jazz, que toca con enorme ímpetu, mientras se muerde el labio inferior para no perder la concentración. Me gusta y que le voy a hacer, es un hechizo, pura ilusión (como diría Joe), es el amor que desde que nace se caracteriza por ser una cosa bastante rara y antojadiza. ¡Eso niño no es para ti, Sary Desmesurada!..... ¡Que diablos!, mi corazón de cristal se maneja sólo y más ahora cuando uno respira enamoramiento en Talca, por que parece que el mundo entero esta girando en torno a sus emociones.
Es terriblemente novelesco todo. Él no sabe que es mi anzuelo a un mundo de desenfreno literario. No sabe cuantas horas (colgada) me la paso pensando en él, no sabe que sus enormemente coherentes frases gatillan mi locura y ni hablar de su música……….. NI HABLAR!!!!

Eso es lo que pienso y lo que me pasa con la primavera….. Maldita?, juzguen ustedes.

30 septiembre 2006

A un año del desborde...

A lo mejor no es tanto. A lo mejor no es ningún mérito, a lo mejor no vale la pena recordar una fecha como ésta… Pero cabe decir que este mes cumplo un año con este tan poco popular blog. Es un tema que de cierta forma me emociona, por que al fin pude encontrar el medio en el que puedo explayarme sin límites.

Una vez creo que dije que esto no era un diario de vida, que eran meros artículos en pos de ideas que estaban dando vuelta en mi cabeza en un determinado momento. Pero debo reconocer que cada artículo es un episodio de mi vida, las emociones que siempre me invaden, esos mágicos sucesos, esos extraños sueños, esos fascinantes anhelos, los cuales, y por una razón totalmente inexplicable, quisiera compartir con todos, pero no puedo y por eso los plasmo en unos pequeños simples versos (….en tinta roja)
Es mi forma de expresión, pero de repente me quedo sin las palabras para detallar o describir una situación, y es que mi camino está lleno de sobresaltos dignos de un cuento (¿de hadas?, no creo).

Le debo a este blog el que al fin me considere una persona sensible, una persona que percibe las cosas multiplicadas por mil y que mira de otra forma, y es por eso que a lo mejor mi vida está llena de detalles, porque me puede ocurrir lo mismo que a un simple mortal, exactamente lo mismo, sólo que yo lo veo de otra manera y lo transformo en prosa llena de hermosos ornamentos. No es muy difícil tener una vida en colores.
Hay estadísticas que me informan acerca de que no muchas personas leen mi blog, es más, son muy pocas las que se hacen participes de mi pequeño mundo, pero debo agradecer a los que son cómplices de mi complejas vueltas por el universo

Agradezco las críticas constructivas, los apoyos, los halagos y las frases que se hacen coautoras de mis leíbles (de leer) crímenes.

Un año recién, por ende, me queda imaginación para rato.

Y por último, las gracias por dejarme ser parte de sus vidas.


25 septiembre 2006

Desahogo al fin y al cabo.-

Cuando las sensibilidades parecen ser distintas entre dos personas no hay más que hacer. Las cosas no resultan o simplemente no suceden.
Tengo un amor, de esos que son platónicos y hoy me rompió el corazón, tal como lo pronostica Álvaro Henríquez en su canción. Claro, no fue su propósito, pero igual se me rompió. Lo conocí hace un tiempo, en un concierto de jazz y quedé encantada, como si el mismo Cupido me hubiese disparado una de sus flechas en el punto más crítico de mi corazón. Él estudia música, y me contó, en uno de sus desinteresados correos, que vivía un romance de años con una niña pianista. ¡Pianista! , qué diablos puedo hacer yo en contra de una pianista, cuando mi mayor mérito artístico fue ganar un concurso de cuentos cuando tenía 9 años. Perdí como en la guerra, me dije a mí misma, jurando que sacaría de mi vida las cosas imposibles (que Gustavo Cerati las haga, yo me rendí).
Estudio una carrera convencional, y al parecer a él no le llama ni un poco la atención los asuntos “cable a tierra”. O sea ¿qué gracia puede tener una muela, una boca o una lengua ante el infinito universo de la música? Me sentí mal. A lo mejor la sensibilidad que el cree que no poseo se adueñó de mí y me apretó la garganta.
Lo peor de todo es que Inti-Illimani sacó un nuevo disco llamado “Pequeño Mundo”, en donde “Buonanotte, Fiorellino” se lleva todos los creditos y sin querer acompañó uno de los tantos episodios de mi vida en donde todas mis ilusiones se deben disipar de una manera muy poco sutil.
Como sea, se me hace imposible no rescatar lo bueno; Volví a sentir como vibraba ante las emociones, ya que toda esa “nada”, significó más para mí que muchas otras cosas.

24 septiembre 2006

Historia de un Verano

(Track recomendado para leer el post: Tequila-The Champs)
Tanto tiempo sin poder escribir y la verdad es
que podría hablar de cientos y miles de temas que están que explotan en mi cabeza. Me han pasado una infinidad de cosas, pero siento, muy personalmente que la que relataré se llevó el primer lugar de todas….

Hace una semana vi Monster House, esa película para niños que en realidad no es tan para niños, y me fue inevitable el no acordarme de mi infancia. Si pues, esa tierna infancia que para muchos es prácticamente inolvidable. Con esos miedos, curiosidades y felicidades tan ingenuas de repente… Y fue ineludible el no recordar la película que sin duda marcó mi niñez. Esa típica película que casi convertimos en una Biblia. La nunca publicitadaThe Sandlot”, del director David Mickey Evans. Jamás siquiera deben haber oído hablar de ella y yo no siquiera la recordaba, pero Monster House me hizo hacer un racconto a ese mismo instante cuando la conocí…
Tenía 8 años y eran vacaciones de verano. Hacía muchísimo calor y para nuestras infaltables vacaciones en el sur faltaba harto tiempo. Aburrida prendo la televisión. En ese tiempo no existía la amplia gama de programas que hoy tenemos a merced. Antes uno debía tratar de
entretenerse con los pocos que ofrecían y con suerte, algunos tenían televisión por cable. Pero yo no tenía cable y debía conformarme con los canales de la televisión abierta. En esos tiempos en el canal trece exhibían las famosas “tardes de cine”, y la película de esa tarde era la muy poco famosa “The Sandlot”. La historia es encantadora. Se trata de un pequeño niño de 10 años, Scotty Smalls que se traslada a un nuevo vecindario. No se logra hacer de amigos ya que los niños jugaban baseball y él no sabía jugar. Hasta que uno de esos días, el líder de la pandilla que practicaba el deporte, lo invita a jugar. Al enterarse de que Smalls no sabe jugar, le enseña y rápidamente éste se integra al grupo quedando éste con 9 integrantes:
- Benny, el jefe innato de la pandilla
- Ham
- Squints
- Alan
- Kenny
- Bertram
- Tommy Timons
- Timmy Timons
- Scotty Smalls
Es verano y lo disfrutan al máximo. Entre juegos, piscina, deporte, etc. Hasta que un día se quedaron sin dinero para comprar una pelota de
baseball. Smalls recordó que su padrastro tenía una pelota firmada por un desconocido para él y decidió tomarla prestada tan sólo para poder jugar un rato. Mala idea, ya que la pelota, como todas las otras cayó en la casa de “la bestia” (casa en donde habitaba junto con el dueño un perro al cual imaginaban como un monstruo). Los demás niños no le dieron importancia, Smalls tampoco se la hubiese dado si la pelota no fuese de su padrastro ya que ni siquiera sabía a quien pertenecía la firma que ésta tenía. Entonces comenzó a decirle a la pandilla que era de urgencia sacar la pelota. Los demás niños no entendían el por qué de la desesperación, por lo que empezaron a preguntar que diablos tenía la pelota que la hacía tan importante. Smalls les dijo que pertenecía a su padrastro y como dato anexo, y menos relevante para él, les dijo que tenía la firma de un tal “Babe Ruth”, sin tener la más paupérrima idea de quien era. Los niños que si sabían de baseball y se daban cuenta del valor que poseía la pelotita inventan un sin fin de estrategias para poder sacarla de la casa de "la bestia". Por más intentos que hacían nada les funcionaba ya que la “bestia” resulta ser mucho más poderoso que toda la pandilla unida. Pero Benny Rodríguez sí que pudo. Logró saltar el portón en donde se encontraba el animal con la pelota firmada por "Babe Ruth" y la tomó, mientras el perro, que en realidad no era tan enorme como se lo imaginaban, lo persigue furioso y a la velocidad de la luz. No logra atrapar a Benny y le cae encima el portón de su casa. En ese momento Benny lo ayuda y el perro se transforma en otro miembro más de la pandilla. A todo esto la pelota estaba en un pésimo estado, pero el dueño del perro, que en su juventud, mágicamente,fue íntimo amigo del beisbolista,le regala una pelota que además de estar firmada por "Babe Ruth", estaba firmada por todos los demás miembros del equipo de “Los Yanquis”….
La película termina con un emotivísimo final, en donde Smalls, que se encontraba relatando la historia de su verano, cuenta lo que sucedió con cada integrante de la pandilla, cuando dejaron de ser niños para transformarse en adultos, mientras estos se van esfumando al son de uno de sus cotidianos partidos de baseball. Smalls se convierte en un relatador de partidos y Benny Rodríguez en un importantísimo beisbolista. La última escena es cuando Smalls está comentando un partido en donde Benny tiene una gloriosa participación. Luego de relatarlo se voltea nostalgicamente para mirar la foto de su pandilla, en ese inolvidable verano.
Inolvidable para Smalls e inolvidable para mí.
A lo mejor técnicamente la película tenga múltiples errores, a lo mejor el guión es básico y la música sin mayor trascendencia, a lo mejor, a lo mejor, a lo mejor…. Pero yo lo miro con otro enfoque. Lo veo como una experiencia maravillosa de mi infancia y eso ni la mejor película del mundo lo va a poder lograr. Terminé llorando de verla, porque a pesar de que tenía ocho años, me daba cuenta que en años posteriores eso me llegaría hasta los tuétanos y así no más resultó ser.

17 agosto 2006

Memorias de un Bailarín en Viaje.-

Les presento a mi tío: Don Claudio Andrés San Martín Sarabia, del cual hubiese subido una infinidad de fotos en compañía de éste post , pero ésta vez la red falló.
Bailarín de profesión, que a fines del mes de septiembre toma sus maletas rumbo a Paris. ¿Motivos?: La falta de oportunidades, el ver como el tiempo pasa dejándole absolutamente nada y lo poco que se aprecia su trabajo en nuestro tan anti-cultural Chile. Chile, Chile lindo, lindo como el sol.
Mi tío estudio Psicología, Teatro y Danza Contemporánea, siendo ésta última doctrina con la que alcanza su clímax artístico.
Me acuerdo que cuando con mi hermana éramos chicas, el tío Claudio nos pintaba y nos permitía participar en pequeñas representaciones improvisadas en el momento, con el fin de entretener al resto. Era una instancia muy linda y que recibiéramos algún halago acerca de nuestra actuación por parte de él era lo máximo. Recuerdo también, que desde que tengo uso de razón lo he visto saltando por todos lados, bailando por cada rincón de Talca, demostrando que él era un artista de tomo y lomo. En una de esas tantas demostraciones, se saco los zapatos y se puso a bailar en la calle con su amigo violinista que al instante se puso a tocar el instrumento musical en el que era experto para armonizar la pequeña función ofrecida a los transeúntes que quedaban para adentro ante la falta de vergüenza y el talento que sobraba.
Cuando tiene presentaciones me siento orgullosa de que sea mi tío, y le grito, lo saludo, le lanzó un montón de besos, todo con el fin de que el mundo entero sepa que soy su sobrina… su primera sobrina….
Como todo artista el mundo le queda chico. Se siente fuera de escala y quiere ver más allá de éste horizonte, entonces se va a la "Ciudad Luz", con más de 5 proyectos Fondart realizados exitosamente en la Región del Maule, con muchos años de trayectoria y con muchos deseos que añoran ser cumplidos. ¿Qué nos queda al resto?, sólo decir que se extrañará ese talquino que una vez soñó, que luchó por alcanzar ese sueño pero que siempre buscó realizarse totalmente como artista. Ahora encontró esa posibilidad, al otro lado del mar… Pero, tío: Ésta pequeña niña blogger siempre estará con usted, de una u otra forma, atribuyéndole todo el tiempo una de las mejores canciones de Calamaro que dice: “Yo soy un loco, que se dio cuenta, que el tiempo es muy poco (...na-na-na-na-na- A lo mejor resulta mejor así…)”

07 agosto 2006

A Merced

Dicen por ahí que no hay nada más lindo que el sentir que nuestro corazón vibra ante los acontecimientos de nuestras vidas… Dicen que no hay cosa más hermosa que tener nuestro interior repleto de emociones y sentir que somos capaces de amar. Pero hoy me dedique a reflexionar esos rumores y llegué a la conclusión de que estar empapados de sentimientos y el tener el corazón latiendo a cada segundo puede jugarnos en contra también. Yo soy una de esas que piensa que el darnos cuenta de que nuestro ser es capaz de emitir cariño y que es además capaz de sentir cada cosa con el doble de impulso que el resto de algunos terrenales es algo realmente maravilloso, pero hoy tuve dudas al respecto. Hoy, que tuve ese encuentro tan misterioso y tan inexplicable con la creación artística que más pone obstáculos existencialistas a mi vida y que logra, con todo lo que lo rodea, dejarme pensando hasta varias horas después…
Es lo que nos pasa de repente con una película, con una canción, con un fugaz
encuentro, qué se yo… A las personas
que tenemos el corazón a merced de la sensibilidad esas cosas nos calan muy hondo, nos dejan pensando y nos mantienen sumidos en un enorme silencio y quietud, cosa preocupante para el resto que no entiende que diablos nos pasa. Nos estremecemos, lloramos, gritamos, o de repente no sabemos que hacer y optamos por la calma. Calma que deseamos profundamente que sea interrumpida por un intrigado interlocutor deseoso de que nuestra alma se explaye y de esta forma, y de una vez por todas, alguien se entere de todas las inquietudes que afloraron ante ese pequeño universo creado por otro como nosotros, de eso no hay dudas………

30 julio 2006

¿Qué es?, ¿Qué es?

Cuando somos niños el mundo nos queda grande. Pero no piensen que es por el diminuto tamaño del cual somos inevitablemente prisioneros, sino por el poco conocimiento que tenemos de las cosas y que es necesario que vayamos adquiriendo a través del tiempo, porque en el génesis de nuestra existencia poco es lo que sabemos, por lo tanto, todo nos asombra.La anécdota más masiva con la que puedo empezar mi relato es la que sin duda le pasó a todo niño de entre 2 y 8 años. ¡Si!, don Viejito Pascuero. Pucha qué linda es la navidad creyendo que va a venir un gran señor (de donde sea que fuere) con muchos regalos y los va a repartir en todo el mundo, con duendecitos de ayudantes, conduciendo un enorme trineo y, guiando a los renos, nuestro reno favorito: Rodolfo (evitaré nombres como Rudolph o Santa Claus)
Llega a tanto la sugestión que hasta juramos de rodillas que lo vimos, de una u otra forma. Yo por ejemplo, doy por sentado que vi sus botas negras entrando a mi casa por la ventana de atrás acercándose al arbolito de pascua. 100% pura imaginación. Y eso lo que me asombra de los niños, la enorme capacidad que tienen de crear nuevos mundos, sin tanto cuestionarse en el que ya están parados. Ellos creen todo lo maravilloso que uno pueda llegar a contarles con el fin de que nos dejen de molestar. Cuando niña comía espinaca y de verdad me sentía más fuerte, mi mamá feliz ya que no hacía ningún atado para comérmela.
Por otro lado me da extrañeza ver como, por ejemplo, en una librería la sección de niños tiene una enorme cantidad de colores pero el resto de las secciones no son más que libros, grandes títulos pero sin el bono extra, que es la alegría con la que los niños están ahí, gracias a lo maravillados que se encuentran ante tanto color junto. Todo lo que está destinado a los niños tiene un toque de felicidad implícita. Por eso me quedo ahí, mientras todos se ríen y los niños me miran con cara de "pobrecita-la- adolescente-que -al- parecer -no -tuvo infancia". Pero si la tuve, y la más maravillosa de todas las infancias, es sólo que…. ¡NO QUIERO CRECER!
Abogo por los niños entonces, pero no por esos que ven todo el día TV o que pasan en el computador…. Defiendo a esos que aún luchan por una infancia real-maravillosa y por que su pequeña burbuja perdure la mayor cantidad de tiempo posible.

14 julio 2006

Poco Enorme Acuarela de Debilidades

Hoy mi querido amigo músico preguntó curioso las cosas que me hacían feliz. Difícil respuesta y más en un día como este viernes, en el que no pudieron pasarme cosas más tristes. Fue algo así como un concentrado de fatalidades. Una de las cuales me dejo mal, por que dañaron mi quebradiza fortaleza. Me pasaron a llevar como quien pisa a un hormiguita, porque ¿a quién el interesa una hormiga, una simple y común hormiguita? ¿A quién le interesa la Sary?, ¿Quién es la Sary? Me sentí más pequeña de lo que ya soy. Me concebí ínfima y lo peor de todo: Tonta. Innegablemente que si YO no hubiese sido YO no me hubiese OCURRIDO lo que me OCURRIÓ. Lo más probable es que esté maximizando la situación, pero mi sensibilidad a flor de piel me imposibilita el no dañar a cada segundo mi diminuta trinchera.

¿Y que paso a la hora de responderle al chico musical? Le respondí, pues. Contesté su pregunta tan inquisidora. Le manifesté que a la hora de ser feliz no podía faltar un buen disco,un entretenido libro, alguna estupidez que arreglar, una encantadora conversación, un lindo sol en el cielo y la compañía de mi gente. Dentro de todos esos factores los que más colman mis ansias de plenitud son las personas. Pero no todas. Hay personas que aportan la misma nada al mundo.

Mi gente. Gracias a ella es que me mantengo en pie todavía. Somos todos distintos. Intereses, gustos, apreciaciones, y formas de ver la vida disímiles…. Pero hay algo que nos une…. Y es algo aparte de la obvia afinidad… Son esas ganas de preocuparnos de las cosas que efectivamente trascienden… esas cosas que son invisibles a los ojos….pero que son capaces de hacernos despertar sonrientes y decir que los que se cansen de dar un paso no seremos nosotros.
“No queremos pasar la vida sin que la vida pase a través de nosotros…”

26 junio 2006

T.I.E.M.P.O

Hoy fue un día de esos que aseguramos haberlos vivido antes.

Es divertido porque como que nos quedamos pegados.

Es como si de repente el tiempo dejara de correr, como si la respiración se elevara y el corazón se acelerara. Inclinamos la cabeza para mirar el cielo y sentir el viento (tan familiar). Cerramos los ojos y nos imaginamos el día que realmente nos inspiró, ese día que ahora es culpable de que nos llenemos de emociones. Parecemos tarados. ¡Sí! , porque ¿conocen a alguien que se cautive por algo así? La verdad del asunto es que como se dan las cosas, detenerse ante la inminente llegada de los recuerdos es una verdadera estupidez. “El tiempo no es para perderlo en esas cosas”, dice la gente ocupada (imagínense que dirían de mí al saber que el miércoles tengo certamen de anatomía y me doy el lujo de estar escribiendo mi historia de hoy)

No me gusta eso. Me desagrada ser testigo de cómo todos luchan en contra del tiempo, encarnado una batalla de la cual es mas que evidente quien es el vencedor (si, el tiempo). Tiempo, tiempo, tiempo…. Todos quieren más tiempo, a todos les falta. Y como se necesita, en ninguno de los casos sobra es imposible que nos detengamos ante cualquier acontecimiento que no sea en pro de los estudios o del trabajo. Hoy yo sí me di el tiempo de hacer “estupideces” y con la pronta llegada, como ya decía, de una enorme prueba de anatomía. Escuché “Crema de estrellas”, una canción que no escuchaba de mis años de colegio secundario, junto con “Zoom” y “Paseando por Roma”. Las canté enteritas, y saltaba en mi cama (con la euforia tan innata en mí)…. Después de eso me puse a pensar en las estaciones del año, en lo poco que me desagrada el frío pero lo triste que sería perderse Talca en primavera. Me sentí enamorada de la vida y al rato estaba estudiando con más ánimo que nunca, cavilando lo tarados que son las personas que piensan que nosotros, los soñadores, somos los tarados.